Archive by Author | Paparracho y Mamanatas

Nativos digitales ¿realidad o tontunismo?

Hace 4 ó 5 años, si tú le soltabas eso de “nativo digital” a alguien, padre o no, tendrías que explicarle lo que significa la expresión. Hoy, parece que ya forma parte del conocimiento popular, porque no hay charla, tertulia de bar, congreso o evento para familias en la que no se mencione el término.

Los niños de hoy son nativos digitales porque ya han nacido en la época esta del 2.0, las pantallas táctiles, las redes sociales, los smartphones… pobres niños analógicos éramos nosotros, padres de niños pequeños, que cuando tuvimos nuestro primer móvil o nos conectamos por primera vez a internet a través de un modem de 64kbps ya estábamos en edad de trabajar.

Oyes esto de nativos digitales y parece que tienen que ser una especie de niños mutantes que tendrán una comprensión de todo lo relacionado con tecnologías de la comunicación a una distancia sideral de lo que somos sus padres, incluso aquellos que fuimos casi pioneros en internet (desde el 94 llevamos nosotros) y pasamos por todas las fases. Es como si los nacidos antes de 1995 arrastrásemos una tara tecnológica, aunque ahora llevemos dos smartphones en el bolsillo que manejamos con soltura, tengamos blog, 7 cuentas de correo, whatsapp,  LINE y estemos dados de alta en más de 5 redes sociales de distinta tipología que actualizamos o consultamos con frecuencia. No es suficiente.

Uy, el twitter. Esto daría para otro post, porque es más de padres que de hijos, pero sirva como ejemplo caricaturesco de lo demencial que está siendo esto de los niños y el 2.0

¿A qué viene esta reflexión? Nosotros hemos optado por mantener al guaje y al neñu alejados por ahora de todo tipo de gadgets en la medida de lo posible; apenas puntualmente y a cuentagotas. Lo cuentas a conocidos y, aunque no te digan nada, a veces sientes su mirada reprobadora como diciendo que estás limitando el futuro a tus niños apartándoles arbitrariamente de ese mundo de posibilidades que se abre ante ellos. Y hasta te hacen dudar, de vez en cuando.

“Es que tienen juegos muy educativos”, “desarrollan su inteligencia”, “son fenomenales para coordinación motora fina”… y nosotros nos preguntamos cómo somos capaces de hacer todo lo que hacemos con un ordenador, tablet o teléfono hoy por hoy, o teclear a 300 pulsaciones minuto sin haber ido nunca a clases de mecanografía o tocar teclado alguno antes de los 14 años. ¿Estamos los paparrachos acotando de alguna manera el futuro de nuestros niños o convirtiéndolos en bichos raros del futuro?

El guaje es capaz hoy por hoy de pasar para adelante y para atrás fotos en el móvil y desde hace relativamente poco tiempo. Nada más. Y no se le ocurre tocar un aparato en casa sin estar nosotros delante; no le llaman mucho la atención por el momento al no conocer la abrumadora cantidad de cosas divertidas, geniales, estúpidas o mierdosas que hay al otro lado de esa pantalla.

A veces le dejamos con nosotros el portátil para jugar juntos a algún pasatiempo infantil y aún anda un poco pobre con el ratón. Tendrá que mejorar, pero estoy seguro de que en dos días lo hará tan bien como cualquiera. Si precisamente se distinguen nuestros cacharrillos y su evolución en los últimos años es en hacerlos accesibles a cualquiera, por analfabeto digital que sea. Y así seguirá siendo por reglas básicas de la economía de mercado: hace 20 años, para entender un procesador de texto tenías que tener nociones medias de informática: hoy editas fotos desde el móvil aunque tengas 60 años e internet desde hace 2 meses.

Viñeta que ilustra muy bien la mentira del “nativismo digital”. Los estudios demuestran que los jóvenes y niños son rápidos como usuarios, pero los conocimientos de informática van cuesta abajo y sin frenos. De los de literatura, lengua o matemáticas, mejor no hablar… 😉

Por esto no nos causa temor que el guaje sea un poco torpe con las nuevas tecnologías por el momento, porque preferimos verlo apuntar mal con el ratón que intentar agrandar la foto de una revista en papel haciendo el gestito de abrir los dedos sobre la foto. Y sobre todo, porque si algo han sido los videojuegos y las tablets o smartphones en general, es adictivos. A un nivel que hace estragos en algunos adolescentes, jóvenes y adultos; ¿qué puede hacer en un niño? Tampoco hay que dudar mucho: ya existen múltiples sitios donde hacen terapia infantil para desengancharse de la tecnología.

Y también entendemos y asumimos que los niños a veces pueden resultar agotadores, pero está en el sueldo de la profesión de padre aprender a vivir con ello y enseñarles algunas virtudes como la paciencia o la simple contemplación de lo que te rodea. Nuestros niños van a Gijón cada 4 ó 5 semanas y nunca han tenido un DVD en el coche. No saben ni que existe esa posibilidad y viajan de maravilla: durmiendo, mirando por la ventana, cantando canciones o escuchando música con nosotros, a veces infantil, y a veces de adultos. ¿Que en ocasiones pueden ser agotadores? Pues sí, nos ha jodido. Nadie dijo que esto fuese fácil.

Muchas veces esto de los nativos digitales nos da la impresión de que ha sido inventado por quien quiere vender cacharritos y comprado por quien le viene fenomenal poder “desconectar” a sus niños durante un ratito. Lo malo es cuando ese ratito se convierte en media tarde (o tarde entera) cada día y te encuentras que mientras tu hijo juega con otros, salta, corre y rueda por el suelo en un prado junto a la terraza en que te tomas algo, otros grupos de 4 ó 5 niños se agrupan alrededor de otro que lleva un iPAD en el que seguro que tiene instalado un juego supereducativo pero que nunca estará a la altura de correr tras palomas, pisar charcos o descalabrarse un poquito mientras intentabas trepar a un árbol.

Tiempo para pantallas y juegos tienen toda la vida por delante, pero ver la vida y lo que te rodea con ojos de niño dura tan poquito que no podemos permitirnos el lujo, en nuestra opinión, de que se pierdan ni un instante.

Y vosotros, ¿cómo lo veis?

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Los paparrachos os desean Feliz Navidad

¡Qué año más porculero el 2013! Como para olvidar, podríamos decir. Pero bueno, ya nos hemos quejado muchas veces por aquí (y luego nos llaman Mr. y Mrs. Grinch) y hoy es el día de Nochebuena, qué narices. Y queda sólo una semana para que éste se acabe de una vez y llegue el 2014, que amenaza con ser tormentoso también, peeeeero, siempre nos queda la esperanza de que llegue alguna buena noticia y, lo mínimo, es que nos enfrentemos a él con una sonrisa. Dientes, dientes, que es lo que les jode.

Así deseaba la Pantoja feliz navidad hace un año a sus fans de http://isabelpantojacluboficialmadrid.blogspot.com.es/ Todo corazón.

Así deseaba la Pantoja feliz navidad hace un año a sus fans de http://isabelpantojacluboficialmadrid.blogspot.com.es/ Todo corazón.

Por eso, paparracho, mamanatas, el guaje y el neñu queremos también desearos los mejores momentos, los más grandes atracones, las más chisposas borracheras y un empacho de risotadas con la familia y los amigos. Que estamos jodidos, pero que no nos quiten también la alegría, ¡hombre ya!

Así que, para contribuir a que las sonrisas se vayan desperezando, os dejamos con este vídeo de Steve Kardynal, uno de los que dicen que parte el bacalao en esa cosa raruna que es chatroulette. Se trata de conectarte con tu webcam con alguien aleatorio. Si el que aparece te llama la atención, chateas un poco. Si no, cambias y te aparece otro al azar. Imaginaos la cantidad de colgados y frikis que pueden pulular por ahí. Pero de vez en cuando, ocurre que te encuentras con alguien como éste:

No nos digáis que no se te alegra la cara!!! No hay más que ver las reacciones de los que se lo van encontrando (y cómo nos gusta el villancico de la Carey a los paparrachos… ¡que no nos da vergüenza ni reconocerlo!)

¡¡¡FELIZ NAVIDAD Y UN MEJOR AÑO 2014!!! Nosotros seguiremos al otro lado de la pantalla con nuevas entradas (que sí, que somos muy vagos y escribimos poco, pero ya tenemos pensadas 3 para vuelta de vacaciones) y ganas de  pasar buenos ratos con vosotros.

De mayor quiero ser…

Conversando con el guaje mientras cenábamos el jueves, nos cuenta que había tenido una actuación de magia en el cole, que el mago se llamaba Javi y que le había gustado mucho. Estaba muy entusiasmado contando cómo se había tragado una pelota y luego se la había sacado del bolsillo. Alarmas “ON”, explicando con la gota de sudor bajando por la frente que no se la tragaba de verdad, que era un truco, paparracho sacando sus mejores artes de mago paquetón para hacerle ver que no tenía ni que plantearse tragar una pelota. Joer, ¡qué dura la paternidad!

Apenas unos segundos después, el guaje se pone en plan interesante y nos pregunta: “mamá, papá, ¿sabéis qué quiero ser de mayor?”.

Nos miramos entre nosotros pensando si iba a optar por un ilusionista en plan David Copperfield con una Schiffer a su lado o en un futuro Tamariz, en este caso, guapérrimo, por supuesto. Y nos dice, todo resuelto para mayor desencaje de nuestra mandíbula: “de mayor quiero ser basurero”. Historia verídica, palabrita del niño Jesús.

No sé si habéis visto a Tamariz en acción alguna vez, pero si no es así, os aseguramos que tras su pinta estrafalaria, este septuagenario es el mayor genio de la magia que este país haya parido.

No sé si habéis visto a Tamariz en acción alguna vez, pero si no es así, os aseguramos que tras su pinta estrafalaria, este septuagenario es el mayor genio de la magia que este país haya parido.

Al unísono (cosa frecuente en nosotros), nos salió del alma responderle que ahora estaba un poco mal la cosa para dedicarse a esto. Pero es que los basureros van en camión y en uno con luces que hace mucho ruido. El efecto de atracción para un niño es invencible.

De esta conversación hace cuatro días cuando todavía pintaba todo fatal. El servicio de limpieza y recogida de basuras llevaba meses empeorando día tras día (las privatizaciones, que no son siempre tan maravillosas como las pintan), pero ya sabéis, como dijo Ana Botella, no era que estuviese la ciudad sucia, sino que los madrileños se habían acostumbrado a estándares de limpieza demasiado altos. Con dos cojones y un palito. Y, como puntilla para los trabajadores, de repente las empresas concesionarias plantean un ERE que llevaría a la calle a más de 1100 personas y rebajas salariales de hasta el 40% para el resto de la plantilla.

Obviamente, se convocó una huelga que hizo que, si ya estaba sucio Madrid, reventara entre la mierda directamente. Más de una semana sin recoger la basura, y esparciéndola directamente o incluso quemando contenedores de forma aislada. El caos.

Así estaba Madrid en estos días. Sí, un asco. Pero os vamos a contar un secreto: las huelgas que no molestan, no funcionan. Algo que nuestros padres tenían muy claro pero que, tristemente, se ha ido olvidando.

Así estaba Madrid en estos días. Sí, un asco. Pero os vamos a contar un secreto: las huelgas que no molestan, no funcionan. Algo que nuestros padres tenían muy claro pero que, tristemente, se ha ido olvidando.

Cuando la pizpireta alcaldesa respondió a las preguntas de la prensa, comentó que no era un problema del ayuntamiento, que el servicio estaba externalizado y que el problema era solo de la empresa concesionaria y su plantilla. Superándose día a día, como si no pagásemos nosotros ese servicio externalizado con la tasa que su predecesor en el cargo se inventó hace unos pocos años.

Fue tal la metedura de pata que al día siguiente se la envainaba y ponía un ultimátum a la empresa concesionaria. O se cumplían los servicios mínimos y se acababa la huelga en 48 horas o contrataría a otra empresa para hacerlo.

Ay, los Fraggel. ¡Qué buenos ratos hemos pasado con vosotros!

Ay, los Fraggel. ¡Qué buenos ratos hemos pasado con vosotros!

¿Y cuál fue la empresa? ¿De quién se acordaron en aquel momento? Pues de TRAGSA, una empresa pública. Sí, de esas que son tan ineficientes, parece ser, pero de las que ahora que truena toca acordarse, como de Santa Bárbara. La dirección de TRAGSA rápidamente se puso al servicio de la alcaldesa, cómo no, pero no contaban con la indignación de sus trabajadores, con un ERE en ciernes que afectaba al 43% de la plantilla y quienes comentaron que sería la dirección quien limpiase, porque ellos no iban a hacerlo. Sólo estaban obligados legalmente en caso de emergencia sanitaria, hecho que Botella negaba de manera continuada.

Optó TRAGSA por pedir “voluntarios” para limpiar Madrid y hete aquí que toda la plantilla de Madrid, Valladolid, Guadalajara y Valencia se negaron en rotundo. Apenas un pequeño grupo de “voluntarios” de Segovia (más otros pobres parias explotados contratados de urgencia por ETTs) decidieron colaborar en las tareas de limpieza pero fueron demasiado pocos para que, esta vez, los que mandan se salieran de rositas. Ese grupo mixto de esquiroles más precarios, que pudieron poner en riesgo al colectivo de trabajadores en su negociación, disfrutarán para la posteridad de fotos sonrientes al lado de Ana Botella. Que lo disfruten, de eso y de lo que sus compañeros huelguistas han conseguido para ellos.

Los “altos” niveles de limpieza, el coche oficial para ir a la pelu, las subidas del IBI, marcharte de SPA en Estoril el día que murieron las niñas del Madrid Arena, el relaxing cup of café con leche… no hace falta que sigas esforzándote. Pasarás a la historia como la peor alcaldesa de la historia de Madrid. Quizás de cualquier capital europea. Algo normal, teniendo en cuenta que tu mayor mérito es haberte casado con Aznar. Bueno, ahí hay que reconocerte el esfuerzo estoico.

Los “altos” niveles de limpieza, el coche oficial para ir a la pelu, las subidas del IBI, marcharte de SPA en Estoril el día que murieron las niñas del Madrid Arena, el relaxing cup of café con leche… no hace falta que sigas esforzándote. Pasarás a la historia como la peor alcaldesa de la historia de Madrid. Quizás de cualquier capital europea. Algo normal, teniendo en cuenta que tu mayor mérito es haberte casado con Aznar. Bueno, ahí hay que reconocerte el esfuerzo estoico.

Porque sí, la unión de los trabajadores en su posición reivindicativa, por encima de la empresa para la que trabajaban o el territorio al que estaban asignados, ha hecho que la negociación fuese realmente entre iguales, algo que casi nunca podemos ya ver. En este mundo del siglo XXI es mucho más cómodo firmar peticiones de change.org y esperar sentados para ver si las cosas cambian mientras se ríen en nuestra cara.

Hoy podemos alegrarnos por estos trabajadores que limpian toda nuestra mierda (toda la que se puede limpiar, claro, porque de malos políticos y peores gestores no nos libra nadie) y que con su lucha han conseguido mantener sus salarios y, lo más importante, sus puestos de trabajo. TODOS los puestos de trabajo. Cada trabajador va a renunciar a 45 días de empleo y sueldo al año hasta 2016, que no es moco de pavo, pero perdiendo todos algo de forma solidaria (y ganando algo menos la empresa) han evitado 1.134 dramas más en este país.

Los poderosos llevan tiempo haciéndonos creer que lemas como “la unión hace la fuerza” son de otro tiempo, que huelen a alcanfor, pero “los basureros” de esta ciudad nos han dado una lección muy importante en estos tiempos que corren: estando todos juntos, ¡SÍ SE PUEDE!

¡Enhorabuena a todos ellos y a sus familias!

Siemens: crónica de una reparación no anunciada

Hace una semana nos quejábamos amárgamente en twitter y facebook: nuestro horno Siemens (de algo más de cuatro años de edad) hacía un extraño “clack” durante la pirólisis, con el resultado de rotura del cristal interior de la puerta. Sólo con utilizar el proceso estándar de pirólisis del horno siguiendo las instrucciones pertinentes al pie de la letra.

Nuestro primer contacto con Siemens fue bastante insatisfactorio: la atención telefónica de primer nivel pretendía enviarnos un técnico a casa para repararlo sin hacernos ni una sola pregunta sobre cómo había pasado y al decirle nosotros que si era normal que tras 4 ó 5 pirólisis en un periodo de 4 años pudiera romperse el cristal nos respondía un lacónico: Nada es infalible.

Luego le preguntamos por el coste de esa reparación: 27 euros de desplazamiento, 26 y pico por cada media hora y 140 por el cristalito de marras. Más IVA, claro. 200 y pico euros del ala. Les dijimos que, de momento, no enviasen a nadie.

Reflejamos por twitter nuestra insatisfacción enlazando a @SiemensHomeEs, recibimos varios retweets de algunos de nuestros maravillosos seguidores y poco tiempo después, Siemens contactaba con nosotros por mail. Nos escribieron diciendo lamentaban la situación, pero que no tenía por qué ser un defecto de fabricación, que podía ser porque la bandeja chocara alguna vez con el cristal sin romperlo pero debilitándolo lo suficiente como para que con los 500º de la pirólisis se resquebrajase, o que si estaba muy sucio, la grasa podía producir un gradiente de temperaturas sobre el cristal, produciéndose la fractura.

Contestamos de nuevo muy decepcionados, ya que no andamos a golpes con el horno (que de hecho, se usa muy poco) y, por encima de todo, lo de la grasa y el gradiente era demasiado berlanguiano para utilizarlo como argumento. La pirólisis es un proceso para limpiar el horno y las propias instrucciones dicen que con lanzar el proceso cada 3 meses es suficiente. Dimos el caso por cerrado, transmitiéndoles que esperábamos más de Siemens y su trabajada imagen de marca seria y que advertiríamos a nuestros amigos de los riesgos de la marca, al menos para este producto.

Posteriormente, dieron el beneficio de la duda a nuestros argumentos y nos pidieron una foto del cristal rajado y un teléfono de contacto. Recibieron la foto, Atención al Cliente la pasó al equipo técnico y telefónicamente, nos comunicaron que podíamos tener razón porque la grieta tenía una curvatura que encajaba mejor con un defecto de fábrica que con un mal uso. Iban a analizarlo en más detalle y nos comunicarían el resultado.

Sí, mierda en el cristal hay, pero no como para reventar un cristal, no?

Sí, mierda en el cristal hay, pero no como para reventar un cristal, no?

Dos días más tarde, un técnico de Siemens nos ha cambiado la puerta del horno y Olga, la persona que nos atendió telefónicamente en todo momento, nos llamaba de nuevo para cerrar la incidencia y agradecernos la colaboración. Agradecimiento que se llevó ella mucho más merecidamente por tratarnos como clientes insatisfechos y no como números.

La atención de primer nivel no fue buena, pero persistir en algo que consideras justo puede conseguir que alguien llegue a escucharte. Es nuestro deber como consumidores. Para las marcas, el mundo 2.0 no debería ser nuevo a estas alturas, pero para muchas aún lo es. No es fácil para los grandes directivos darse cuenta de que escatimar un puñado de euros dejando a un cliente insatisfecho puede tener un impacto reputacional con consecuencias mucho más serias. Y no nos referimos solo al pequeño altavoz que este modesto blog pueda suponer, porque con que tu mala experiencia haga que tus padres, tu hermano o tu mejor amigo reconsidere la decisión de qué marca de horno comprar (conocido tu caso), ya es suficiente para que la marca salga claramente perjudicada.

Bien está lo que bien acaba y a la madre de Paparracho, que está renovando la cocina justo en estos momentos (no es broma), ya le podemos levantar el veto con la marca para los electrodomésticos. Al final, van a ganar dinero gracias a la rectificación, ¿veis, Siemens?  😉

Y ahora, llega el turno de aprovechar el viaje para lanzar unos breves consejos (subjetivos y basados en la experiencia personal) si estáis pensando en cambiar de horno:

  • Pirólisis, ¿sí o no? Es un proceso muy cómodo porque limpia toda la grasa adherida a las paredes del horno sin necesidad de hacer nada más que recoger un polvillo fino con un papel húmedo. Eso sí, dos horas y pico con el horno a 500 grados no es un consumo eléctrico muy sostenible ni respetuoso con el medio ambiente. Para usarlo de vez en cuando, es muy útil (aunque nunca más volveremos a usarlo sin un ligero miedito).
  • Carros, bandejas extraíbles o sistema tradicional: El carro extraíble fue lo primero que se inventó para facilitar el meter y sacar cosas en el horno. Si tenéis pensado poner el horno a media altura en la típica columna horno/microondas, ni os lo planteéis; está pensado claramente para el suelo. La bandeja extraíble con carrilera es infinitamente más cómoda, tanto a ras de suelo como a media altura, pero tiene dos inconvenientes importantes. Primero, que si tienes pirólisis, tendrás que desmontar todas las carrileras y sacar las bandejas del horno, así que te tocará fregarlos a mano (los hornos tradicionales, en los que las bandejas van sobre surcos en las paredes del horno, se limpian íntegramente en la pirólisis) y segundo, si un día te rompe el cristal, podrán insinuar que le diste tú con la bandeja… y la historia no tiene siempre por qué acabar con final feliz como el de nuestro caso. Si tuviéramos que volver a elegir, creo que nos quedaríamos con el sistema tradicional de toda la vida, que además es más barato.
  • Horno convencional u horno de media capacidad: el convencional lo conocemos todos. El otro es igual de ancho, pero tiene menos altura. En lugar de tener 5 ó 6 alturas para las bandejas, tiene más o menos 3. No sirve para poner más de una cosa a la vez, pero, WTF, ¿alguien ha cocinado en el horno dos cosas a la vez? Ahora vendréis todos a decir que sí, pero vamos, a nosotros ni se nos ha pasado por la cabeza…

Y nada más, un abrazo de los paparrachos, el guaje y el neñu, disfrazados hoy de agentes de oficina de consumo.

El guaje no era un “bebé trampa”

Pues no… y mira que nos lo habíais advertido hasta la saciedad. Que si “ya veréis, ya, es el típico bebé trampa. Es bueno para que te lances a por un segundo y luego llega la bomba a casa”, que si “sí, sí, confiaros, que ya llegará luego el susto”, que si “no penséis que todo el monte es orégano”… joer, si es que parecía que alguno deseaba que expiásemos nuestros pecadillos con el sufrimiento provocado por un bebé antagónico al guaje.

Pues os fastidiáis. Ahora os pondremos los dientes largos:

El parto: El del guaje fue bueno. Dolor controlado (bendita epidural) y unas 10 horas en el hospital, en las que la madre consiguió hasta dormirse durante la dilatación. Se necesitó un poquito de ayuda instrumental para salir, pero todo fue muy bien. Con el neñu, ya, rompimos la pana: dos horas y media desde que entramos por la puerta hasta que teníamos al bebé en brazos. Porque al final nos metieron unos minutos en el paritorio con la gine y el matrón (sí, por fin descubrimos que se dice “matrón”), que poco más y lo tenemos solitos en la sala de dilatación. Una bendición. Claro, que si te tomas el parto como “ese rato ineludible por el que hay que pasar para tener a tu hijo en brazos” y no como “ese momento mágico por el que llevo esperando toda la vida  y seguro que va a venir alguien a jodérmelo”, todo resulta más fácil.

Todo es cuestión de perspectiva. Si para ti un parto molón es aquel que representa estas fotos, que huye de la dualidad madre/puta impuesta por la sociedad patriarcal, el nuestro seguramente te parecerá una mierda. Para gustos, colores.

La lactancia: Se enganchó desde el primer momento con bastante facilidad y al segundo día ya estaba ganando peso. Ahí están las molestias típicas de los inicios, pero está yendo sobre ruedas hasta ahora. Como siempre, lo mejor es no agobiarse y no hacer de esto el leitmotiv de nuestra vida: dar el pecho es lo mejor y es precioso, pero si la cosa no fuera bien y se empieza a sufrir, tomar biberones no lo va a convertir en un paria enfermizo y border line, por más que algunos hagan sentirse así a las madres que lo pasan mal o tienen dudas. El mundo (y sobre todo, nuestra generación) está lleno de gente extraordinaria criada con biberón. Mamanatas sin ir más lejos.

¡La contaminada es tu mente, illuminati!  Para no angloparlantes: "Por favor, aliméntame con el pecho, no me alimentes con leche contaminada!"

¡La contaminada es tu mente, illuminati!
Para no angloparlantes: “Por favor, aliméntame con el pecho, no me alimentes con leche contaminada!”

El “dormir”: Porque tenemos al guaje yendo al colegio y nos condiciona un poco los horarios, que si no, con el neñu teníamos otra vez una cura de sueño como la de hace tres años. El neñu durmió durante los primeros 10 días unas 20 horas diarias, interrumpidas por tomas que pedía muy educadamente con suaves gruñidos de incomodidad. Apenas tuvimos ocasión de oirlo llorar. En los últimos días ya duerme algo menos y ¡hasta llora! para pedir pecho, pero vamos, lo hubiéramos firmado con sangre durante el embarazo.

La mamá: Como comentamos en el anterior post, en la semana 40 pesaba 54 kilos. Hoy, 13 días después del feliz acontecimiento, se puede retar a cualquiera a que la identifique en una rueda de reconocimiento como una mujer recien parida. ESPECTACULAR.

Los celos: la parte que más nos gusta. El guaje ha acogido al hermano como si hubiese nacido con un manual de cómo ser un buen hermano mayor debajo del brazo. No dejará nunca de sorprendernos este niño. Con qué naturalidad recibió al neñu como un igual en la casa y con qué ternura se acerca a él a “cuidarlo” cuando está protestando. Teniendo en cuenta que le ha coincidido con el cambio de cole justo en plena semana de adaptación, es para ponerlo en un altar, hacerle ofrendas y cantarle alabanzas cada 8 horas. Es más bueno que el pan.

Ojo a lo que nos regala google images al buscar "bebé más bueno que el pan". Impagable. Son unas galletas croatas, que lo sepáis.

Ojo a lo que nos regala google images al buscar “bebé más bueno que el pan”. Impagable. Son unas galletas croatas, que lo sepáis.

No sabemos si el futuro será tan halagüeño, pero de momento, que nos quiten lo bailao. Estamos disfrutando de los permisos de paternidad y maternidad como dos enanos , y como siga este tiempo postveraniego un par de semanas más, vamos a arrasar las terrazas madrileñas. Todo sea por la ración de vitamina D que todo bebé recién nacido necesita. ¡Lo que tienen que hacer los padres por sus hijos!

Nacer en septiembre no es cosa fácil…

…al menos, en Madrid.

La cosa es así: no solo implica a la madre un tercer trimestre veraniego, de tobillos hinchados y panzas insostenibles, sino que uno nace cuando todo el pescado está vendido. Para esa época, las plazas de Escuelas Infantiles públicas ya han sido cubiertas y da igual que tú, por tener un hermano en el centro, tengas derecho a muchos puntos. Como no has nacido, en las fechas de matriculación se te ignora y va corriendo la lista de espera hasta que se llenen las clases.

– No os preocupéis, porque luego siempre se da de baja gente, y con los puntos que tenéis entra seguro. – nos dicen

Y no nos extraña que sea así y que la gente se borre. Uno consigue con gran alegría una plaza en una Escuela Pública de la Comunidad de Madrid y luego llega Paco con las rebajas:

Mira, la cuota es de 180 euros al mes, más 96 de comedor

Bueno – piensas tú -, algo más caro de lo que esperaba, pero sigue siendo más barato que ir a la privada.

Pero, claro, la Comunidad de Madrid el año pasado incluyó un suplemento para el primer año de escolarización, ¿sabes?, es que los bebés de primer año implican más dedicación, con lo que tiene un suplemento de 60 euros mensuales

Jodó, 60+180+96… 336 euros al mes. ¿Y con qué horario?

Pues mira, el horario es de 9 a 4, si tienes que añadir franjas de media hora, por cada una, 15 euros adicionales.

Entonces, a los padres les pueden pasar muchas cosas, pero dos muy frecuentes son estas:

  • Uno de los dos padres (o los dos) no trabaja, con lo que asumir casi 350 euros al mes no parece una opción muy sostenible.
  • Los dos trabajan, con lo que en el mejor de los casos te plantas en 370-380 euros mensuales para un 8:30-16:30.

Y siempre está la tentadora y abusadora opción (por más que a ellos les pueda gustar) de tirar de abuelos, claro. Los que tienen la suerte de tenerlos en su misma ciudad y no a 500 km como nosotros.

En la privada cobran generalmente, dependiendo de la escuela, entre 400 y 500 euros mensuales, de los cuales puedes descontar las becas con las que la Comunidad madrileña las engalana, que se dan a todos los padres que la soliciten (al menos, hasta la fecha, nunca hemos conocido a nadie que no la haya tenido). Bueno, a todos no, que si naces después del 1 de julio no tienes derecho a ella. ¡Si ya decíamos que nacer en septiembre es una putada!.

La beca son 100 eurillos mensuales, con lo que la cuota de la privada se queda entre 300 y 400 euros, y además son más flexibles en el tema de horarios por si algún día te surge una complicación. ¿Cómo no se va a borrar la gente de la pública?

Entonces, bueno, parece factible lo que nos dicen en el cole y, pese a nacer en septiembre, el neñu es muy probable que tenga plaza. Y pareceremos masoquistas por apuntarlo teniendo en cuenta lo anterior, pero hemos de reconocer que estamos contentísimos con la escuela del guaje, el equipo de profesoras (sí, son todo chicas), el modelo educativo, las instalaciones… todo. Bueno, todo menos la directora, a la que en su día bautizamos como “la bruja del este” y que aún sigue haciendo de las suyas cada vez que puede poniendo la nota gris a esta magnífica escuela.

Como son muchas las posibilidades de que tengamos plaza para el neñu, entonces nos citamos en la Escuela para conocer cómo sería el proceso una vez matriculado. Y nos explican que, independientemente de que el niño se vaya a incorporar en enero o febrero, hay que comenzar a pagar desde la matriculación, es decir, en nuestro caso desde el principio de curso. ¿Y cuánto? Pues todo son facilidades:

  • El primer mes pagas sólo la mitad de la cuota. Eso sí, metiendo en la cuota los 60 euros de suplemento esos que la Aguirre se sacó de la manga y que se justifican por la dedicación especial que requieren los bebés. Sí, ya sé que no nació y que no va, pero no deja de ser un bebé. Son 120 euros.
  • El segundo mes, lo mismo. Otros 120.
  • El tercer mes, pagas también la mitad de la cuota y el suplemento, y le añades también la mitad del comedor. Esto de pagar medio comedor parece ser que es una novedad no oficial para este curso 2013/2014. Innovando y tal. Total: 168 euros
  • El cuarto mes, ya pagas la cuota completa y el comedor completo, también novedad este curso. 336 euros del ala.

Total, que si incorporas al niño en el 5º mes, habrás pagado 744 euros sin que haya pisado el cole (el año pasado hubieran sido 500 y el anterior 320) y, por tanto, sin que el niño haya ocasionado gasto alguno.

Míralos, qué felices. Les encanta que los planes salgan bien.

Míralos, qué felices. Les encanta que los planes salgan bien.

No creemos que haya escuela infantil privada lo suficientemente cara como para que esos 744 euros que pagas por la nada te salga a cuenta pagarlos, con lo que, salvo que tengas un interés tan grande como el nuestro porque el neñu disfrute de la calidad educativa que sabemos por experiencia que tiene la escuela, lo normal y racional es que uno desista y termine llevándolo a una privada. Es más, aún queriendo llevarlo a la pública, no todo el mundo podría asumir ese coste.

Mucha gente ya no se puede permitir la educación pública. Así está el patio en Madrid, amigos.

Lanoa cumple un año y lo celebra con vosotros

Parece que fue ayer cuando conocimos a Diana Maján. Una arquitecta alicantina desplazada a Madrid donde formó su familia… muchos paralelismos espaciotemporales con nuestra pequeña historia, ya que su nano y nuestro guaje también son casi de la misma edad. En aquel momento, apenas sabían caminar y ahora son ya un par de hombrecitos.

Aquel día, que compartimos unos chocolates con churros en el mítico Café Comercial de la Glorieta de Bilbao (fundado en 1887, y sede de grandes tertulias literarias por las que han pasado Antonio Machado, Blas de Otero, José Hierro, Ángel González, Gloria Fuertes, Camilo José Cela…), nos contó la idea que rondaba su cabeza: lanzarse a la aventura de emprender.

Es entrar por la puerta del Café Comercial y respirar el ambiente de vieja tertulia. Imprescindible.

Es entrar por la puerta del Café Comercial y respirar el ambiente de vieja tertulia. Imprescindible.

Quería hacer un portal de artesanos, nos dijo, encargarse de ser su escaparate 2.0 y facilitarles el proceso de venta online centralizando las tareas de promoción, logística, recepción de pedidos, etc. Como somos muy poco aventureros y muy aversos al riesgo, aquello nos parecía ciencia ficción. Si nos hubiéramos encargado nosotros de acometer algo así, se hubiera muerto antes de nacer, pero en manos de Diana la cosa salió adelante y se lanzó formalmente unos pocos meses después. Arrancaba de esta manera su aventura empresarial cubriendo además este proyecto su pasión por la decoración y el interiorismo (ya sabéis lo que se dice de los arquitectos: ni lo suficientemente hombres para ser ingenieros ni lo suficientemente gays para ser decoradores, jiji).

Ha pasado un año desde el arranque de lanoa.com y aquel pequeño portal que nació con 14 artesanos ya cuenta con casi 50 de forma estable más colaboraciones puntuales de varios creativos. Han organizado varios eventos físicos con un éxito de público abrumador en sitios como el Matadero de Madrid (allí tuvo lugar “El recicladero” y el “handay”) y lo más importante: venden artesanía de primerísima calidad a buen precio y dando un servicio al cliente impecable. Y que quede claro: este no es un post patrocinado. No nos llevamos nada por promocionar a nadie ni lo hemos hecho nunca. Solo apoyamos con este granito de arena a una amiga que está trabajando como una loca, muy bien por cierto, para sacar un sueño adelante.

Para celebrar este primer aniversario, organizan una fiesta el sábado 27 de abril en la librería Top Books de la calle Fuencarral, 127,  muy cerca precisamente del Café Comercial en el que nos conocimos. Allí está invitado todo aquel que se quiera pasar. Se montará una pequeña tienda (pop-up store, dicen los modernos) en la que se expondrá el trabajo de muchos de los artesanos del portal, se presentarán nuevos productos, habrá talleres y cuentacuentos y se obsequiará a los visitantes con un ágape de cosas ricas y sanas durante toda la jornada. El programa completo es este y todo es completamente gratis:

11.30 – Presentacion de Lanoabox

12.00 – Ganchillo adultos

12.15 – Taller de sellos

13.15 – Máscaras con hueveras

16.00 – Regalo Día de la Madre

17.00 – Collares y carpetas recicladas

18.00 – ¡SOPLAMOS LAS VELAS! -ganador 5mimitos

18.30 – Cuentacuentos y Ganchillo adultos

Entre la gran capacidad de Diana para la organización de eventos más la presencia previsible de la mitad de la madresfera en la fiesta, esto es como para no perdérselo si uno está en Madrid el próximo sábado. Los paparrachos allí estaremos al completo, por supuesto.

Y para que conozcáis un poco mejor lanoa.com, han regalado para nuestros lectores un par de productos de los muchísimos que abarrotan su portal. Un gato de peluche de chiribambola (#muyfan) y un babero molón de Nino & Mo. Los tenéis a tiro de piedra: únicamente tenéis que rellenar el formulario que va en este enlace y poner un comentario en este post que estáis leyendo para que ellos puedan registrar vuestra participación. No hace falta hacerse seguidores del facebook de lanoa ni del nuestro, ni ninguna otra cosa. Eso queda a vuestro criterio. Eso sí, es necesario ser residente en España para participar.

El babero robotil. Muy molongo!

Entre los que os apuntéis, a principios de la próxima semana anunciaremos el ganador, elegido en riguroso sorteo de mano inocente, a nuestro estilo. Lanoa se encargará de hacerle el envío a su domicilio o de dárselo en persona si se acerca a la fiesta del día 27.

El gato de Chiribámbola... ¡achuchabilísimo!

El gato de Chiribámbola… ¡achuchabilísimo!

Así que, Diana, por cumplir este primer año de aventura en esta época terrible en la que cuesta tantísimo sacar algo adelante ¡felicidades y mucha suerte para el futuro, que lo mereces!