Archive | marzo 2013

¿Qué me pasa, doctor?

No pude aguantarme más. Después de dos meses largos sufriendo extraños síntomas para los que no encontraba explicación, decidí acudir al médico y contarle mis problemas.

Mamanatas accedió finalmente a acompañarme. Aderezó su OK con una pequeña mueca de disgusto y hastío, pero con tal de no aguantar más mis lamentos estuvo de acuerdo.

La sintomatología era variada y era difícil orientarse hacia un especialista u otro. Me decidí a ponerme en manos del médico de familia y, así que conseguí cita  y allí nos fuimos.

– Mire doctor, la verdad es que no sé por dónde empezar. He estado buscando información en internet -ya se que no debía hacerlo, pero no lo pude evitar- y lo único que he conseguido ha sido intranquilizarme más.

– Claro, claro… ¡ay, el daño que está haciendo internet! Bueno, ahora está usted aquí. En buenas manos. Tranquilícese y cuénteme todo lo que le pasa.

El doctor había captado perfectamente mi estado de ánimo. Continué.

– Pues mire usted, desde hace dos meses y pico me siento raro. Todo empezó con cogerle manía a algunos alimentos. Cosas que antes me pirraban, como el queso azul, ahora es que no lo puedo ni ver. Y también me pasa con el bacalao… me encantaba, pero es que es pasarme por la sección de salazones en una pescadería y no puedo soportar el olor. Me resultaría imposible comerme eso.

– Bueno, tampoco parece muy grave. A veces sufrimos cambios hormonales asociados a la edad -¿me estaba llamando viejo?- y nos ocurren estas cosas. Quizás podría derivarle a un endocrino, si eso le preocupa.

Mamanatas tensaba poco a poco la expresión, como si pensara que todo era una pérdida de tiempo. No dejé que me influyese y continué.

– No, si lo de los olores es lo de menos. Es que también me siento muchas veces empachado después de comer. Llego a la cena sin apetito, y no es raro que a veces sienta alguna náusea o pequeño mareo ante la presencia de comida.

– Vaya, eso sí que me extraña. ¿Y nota alguna cosa más?

– Pues lo más destacable es lo cansado que me siento. Es hacer cualquier cosilla o algún juego físico con el peque y me fatigo. Por no hablar de la somnolencia… antes no me dormía nunca viendo la tele y ahora es ponerme en una posición cómoda y se me caen los párpados irremediablemente.

– Interesante, interesante… – el doctor iba tomando notas.

Mamanatas comenzaba a respirar produnda y sonoramente dando muestras de impaciencia.

– ¿Alguna manifestación física más? Cuanta más información tengamos, más fácil será intentar encontrar una solución. Aunque probablemente no sea más que estrés. Ya sabe, la enfermedad del siglo XXI.

– Hombre, quizás no tenga nada que ver, pero a veces siento un dolor intenso que me empieza aquí -me señalé la parte baja del glúteo- y me baja por la pierna hasta casi la rodilla.

– Dice que es ciática, doctor -señaló mamanatas con sarcasmo-. Nunca la ha tenido así que no sé de dónde lo saca, pero él está convencido de que es eso.

El médico permaneció callado unos segundos mientras releía la información que había ido anotando. Luego comentó:

– La verdad es que es un caso infrecuente. Todos esos síntomas aparentemente no relacionados pero que aparecen juntos… quizás convenga hacer una analítica para tratar de afinar un poco más. Antes de eso, intente pensar, ¿alguna otra cosa no habitual que haya percibido recientemente?

– No sé… ahora que lo dice, pues sí que he notado que tengo el vientre algo más hinchado. Mi mujer dice que estoy engordando, simplemente, pero claro, con el resto de síntomas todos juntos y con la cantidad de cosas raras que se ven, ya no sé qué pensar.

– Bueno, pues para eso tenemos un poco más de suerte. En la consulta de la enfermera tenemos un pequeño ecógrafo. Vamos a hacer una  revisión rápida extraoficial, aunque sea para tranquilizarlo -dijo el médico para mayor asombro de mamanatas.

Pese a mi cuerpo hercúleo, mamanatas se empeña en verme así…

Nos fuimos los tres a la consulta adyacente, me quité la camiseta y me tumbé, me untó con la cremita pringosa y me puso el aparato sobre el vientre. Durante un buen rato, estuvo moviéndolo de un lado a otro. Mamanatas comenzaba a moverse impaciente por la consulta, suspirando y meneando la cabeza de lado a lado. Finalmente, el doctor dijo:

– Pues no veo nada, más allá de un hígado algo graso. Creo que su mujer tiene razón y simplemente está engordando. Creo que vamos a pedir entonces la analítica y también una radiografía de contraste de la zona abdominal y…

Y entonces, mamanatas estalló:

– Bueno, ya está bien. ¡Consentí en venir contigo hasta aquí pero ya no puedo más! ¡Lo último sería perder más tiempo y dinero con pruebas inútiles! ¿Quiere saber lo que le pasa a mi marido? Pues se lo voy a aclarar yo.

Con la fuerza que le daba la indignación, cogió el ecógrafo del médico repentinamente con la mano izquierda mientras con la derecha se levantaba la camiseta, y sin que el médico tuviese ni tiempo de reaccionar, lo puso bajo el ombligo e hizo un poco de presión. Apenas pasaron un par de segundos para que apareciera esta imagen en el monitor…

¡SÍ, EL SEGUNDO (y último…) ESTÁ EN CAMINO!

… y que el doctor, boquiabierto, pudiera constatar que mi capacidad de somatizar el embarazo rompe las fronteras de lo paranormal.

mamanatas: Esta historia está basada en hechos reales… vale, lo de ir al médico no, ¡era lo que le faltaba! todos los síntomas que comenta aquí el amigo dice que los tiene él, todos y cada uno de ellos, y no los sufre en silencio precisamente. Madre mía, hartita me tiene. Y para colmo de mis despertares nocturnos, el de proporciones hercúleas está roncando más que nunca, qué cruz!

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Yo elijo Educación Pública

Necesito unas clases de apoyo. Pero no de las de pago, de las gratuitas, que yo soy de las de pelear por lo público. Y hay muchas cosas que no entiendo y una es este fervor, al menos madrileño, por los coles concertados. Ahora que estamos en pleno reconocimiento del terreno escolar nos encontramos con las siguientes opciones:

  • Público nº 1:  instalaciones majas, profesorado implicado, primero de la Comunidad de Madrid en las pruebas de la Espe (eso sí, en la lista de colegios guays de El Mundo no sale), línea 1 (una clase por curso) a pesar de que tienen espacio para más. De hecho, parecería incluso que mendigasen alumnos para su única clase por curso. AMPA participativa. Aún no hemos ido a la jornada de puertas abiertas.
  • Público nº 2: instalaciones majas -punto menos-, profesorado implicado, segundo del distrito en las pruebas de la Espe (entre casi 50 coles), han conseguido el año pasado llegar a ser línea 2 así que suponen que este año irán por el mismo camino. AMPA participativa, último viaje de estudios para los de 6º de primaria ¡a Liverpool! (mira, al menos en esto van a vivir mejor que en nuestra generación…). Unos 50 padres en las puertas abiertas.
  • Público nº 3: instalaciones sí pero no, con posibilidades pero viejunas, profesorado implicado-tristón (contagiado por la evolución de alumnos del colegio en los últimos años), resultados de la Espe en la media del distrito, tienen espacio físico para ser línea 800 pero les cuesta llegar a ser línea 1. Está en la zona del barrio donde hay familias con más dificultades económicas y se implican: se hacen cargo de parte del coste de los libros en Educación Infantil (entre un tercio y la mitad del coste total). Unos 15 padres en las puertas abiertas..
  • Concertado nº 1: instalaciones estupendas, profesorado riguroso-delosdeantes, resultados intermedios en el distrito en lo de la espe, van sobrados de alumnos aunque no representativos de la zona; creo que vimos un inmigrante de refilón. Capilla para unas 500 personas y dos oratorios para los de infantil; uno coquetísimo, con cortinas muy años cincuenta y sillas de un nivel de sobriedad “celda de Santa Teresa”. Cientos de padres en la jornada de puertas abiertas.
  • Concertado nº 2: similar al anterior. Estos dos coles son los que lo petan en el barrio.

Así, con estos datos, objetivamente, podríamos llevar al guaje al público nº 1 ó 2 o a cualquiera de los concertados, pero es que, claro, no somos religiosos y cuando te enseñan esa megacapilla con un biombo de madera separando una esquinita, tipo lugar para las mujeres en las mezquitas, pero en este caso para los nenes de 3 años (oratorio 1), y al lado de la megacapilla una habitación con sillitas y alfombras (oratorio 2, más recogido, palabras textuales) pues se te cae el alma a los pies -en el supuesto de que la tengamos- y pegas la vuelta por el camino por el que llegaste.

paparracho: es que yo no termino de entender esto; comprendo que si el colegio pertenece a una congregación religiosa, tengan una opción mayoritaria en la que la religión católica tenga mucha presencia pero, si el colegio está sostenido por fondos públicos, ¿no deberían tener también una opción laica? es que la ley garantiza a nuestros hijos una plaza en una escuela, pero no en una pública sino en una pública o concertada. Los niños no religiosos (bueno, ningún niño es de ninguna religión, son los padres) o los musulmanes o judíos, si no tienen un colegio público con plazas en su barrio, ¿tienen que irse a la otra punta de Madrid o tragar con que su educación garantizada por ley se la tienen que dar en el Beata María Ana de los dolores de la Redención y ha de ser católica? No entiendo nada.

Lo llamativo del asunto es que, cuando hablamos del tema cole con nuestros amigos-padres, nos miran raro cuando decimos que queremos llevar al guaje a uno público, algunos como si fuéramos medio inconscientes. Y por la calle, en estos días, oyes cosas como: “yo es que a un público no lo quería llevar” (textual). Y todos estos amigos proconcertados no van allí por la religión, no, nada de eso, de hecho, lo ven como algo que tienen que asumir pero lo asumen sin problema, sin cuestionarse nada, como el que se casa por la iglesia por la familia o por tradición y no vuelven a pisar un templo católico hasta el próximo BBC, es decir, la misma vida religiosa que tenemos nosotros más o menos. En fin, cada uno que aguante sus inconsistencias, que nosotros también tenemos las nuestras.

Enorme viñeta de El Roto, tan certero como siempre. Esto parece lo que ya se ha convertido en lo fundamental de la educación para muchos. Tan triste como real.

Enorme viñeta de El Roto, tan certero como siempre. Parece que esto ya se ha convertido en lo fundamental de la educación para muchos. Tan triste como real.

La sociedad madrileña hace tiempo que ha empezado a asimilar que lo público es para el que no puede optar a algo mejor. Han aceptado el estigma de la guetificación que nos intentan colar progresivamente nuestros queridos gobernantes madrileños, porque los resultados no avalan esa teoría: las instalaciones subsisten a duras penas, pero el entusiasmo del profesorado y la dirección de un colegio marca más el nivel educativo que el tamaño del gimnasio o la sala de trofeos.

Forges es ese gran dibujante que podría ilustrar nuestro estado de ánimo cada día. Esta sensación es la que nos transmitían los colegios públicos en cuanto a medios. Suerte los grandes profesionales que pelean por dar un servicio de calidad a la sociedad cada día.

Forges es ese gran dibujante que podría ilustrar nuestro estado de ánimo cada día. Esta sensación es la que nos transmitían los colegios públicos en cuanto a medios. Suerte los grandes profesionales que pelean por dar un servicio de calidad a la sociedad cada día.

La visita al concertado nº 1, con todo lo concertado que era, estuvo mal. Aquello era como el rastro, venga gente por todos lados, desorden y barullo en los pasillos por la masificación… ¿y cómo deciden organizar todo este lío? pues poniendo como guías a los alumnos de último curso de bachillerato para que te mostraran todas las magníficas instalaciones y para que te contasen la pena que les daba dejar el colegio, que tenían un vínculo especial, blablablá, pero de detalles tan sencillos como horarios, fechas aproximadas de papeleos, desayunos, etc., de esto no tenían ni la más mínima idea. Coño, dadles un pequeño guión para las preguntas habituales que hacemos los padres. Pero parecía que la información la daban con cuentagotas, para ¿entrevista personal? ¿proceso de selección? Una de nuestras jóvenes guías le trasladó de pasada una de nuestras preguntas a la coordinadora de infantil y su respuesta fue que eso nos lo dirían cuando hiciéramos la matrícula… ein? perdone? pero si lo que quiero es saber horarios para ver si me puedo organizar con el trabajo y si me interesa ya hecho la matrícula, no voy a echarla sin saber a qué me atengo, precios, etc… No sé, un poco raro todo.

Y este tipo de coles son los que tienen más demanda, a pesar de que la cuota puede salirte fácilmente por el doble de la de uno público; de forma absolutamente ILEGAL y por tanto disfrazada de “cuota voluntaria”; una cuota voluntaria que no hemos conocido aún a nadie con huevos para no pagarla.

Un buen chiste que refleja el duro tránsito de la Escuela Pública en la Comunidad de Madrid. Gracias a www.e-faro.info

Una buena viñeta que refleja el duro tránsito de la Escuela Pública en la Comunidad de Madrid. Gracias a http://www.e-faro.info

Pues no, señores, no me parece justo. Cuando los colegios públicos no están ocupando todas las plazas de las que disponen, y no solo eso sino que están llegando al punto de cerrar porque no tienen alumnos, yo digo desde esta pequeña tribuna que, ¡¡ni un concierto más!! El que quiera su colegio de españoles de bien que se lo pague. Ni más ni menos. No hace falta tener dos dedos de frente para darse cuenta de que hacer lo contrario es despilfarrar el dinero público y no creo que estemos para ello. El concepto del concierto escolar nació en un momento puntual de nuestra sociedad en el que faltaban escuelas públicas para tanto babyboom; a partir de aquí, ya está, se acabó. ¿Libertad de elección? Eso implica que ha de haber coles buenos y malos y lo que nosotros queremos es que TODOS sean magníficos, que la elección consista en buscar el más cercano. Eso es lo que pasa en países como Finlandia, donde hay la mejor educación del mundo según todos los organismos internacionales y donde más del 95% de los colegios son públicos y de igual calidad. Si lo que quieres es un colegio donde todos los niños sean estupendos y de tu clase social, si esa es tu elección, te lo pagas. Así de claro.

paparracho: El argumento es que la educación concertada nos cuesta menos que la pública. Que el coste por alumno es menor para el estado (cifras tan poco contrastadas y expuestas como las de la sanidad gestionada de forma privada). De lo que no se habla es de cómo en los sitios con más tradición de conciertos, la pública se ha devaluado más en imagen que en otras regiones. Y digo en imagen porque los resultados (y los coles de nuestro barrio son un ejemplo, no hace falta ir más lejos) demuestran que no hay diferencias en la calidad de la docencia. Tampoco se habla nada de la fractura social, cómo en algunos colegios hay sólo niños de clase media-baja y porcentajes altísimos de extranjeros y en otros sólo están los que se lo pueden pagar, todo muy homogéneo y muy bueno para entender la sociedad en que vivimos.

Y en esas estamos, intentando tomar una de las decisiones que consideramos más importantes de nuestra vida y, sobre todo, de la vida del guaje, y a la vez intentando entender a esta sociedad en la que tantas veces nos sentimos como perros verdes.