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Yo elijo Educación Pública

Necesito unas clases de apoyo. Pero no de las de pago, de las gratuitas, que yo soy de las de pelear por lo público. Y hay muchas cosas que no entiendo y una es este fervor, al menos madrileño, por los coles concertados. Ahora que estamos en pleno reconocimiento del terreno escolar nos encontramos con las siguientes opciones:

  • Público nº 1:  instalaciones majas, profesorado implicado, primero de la Comunidad de Madrid en las pruebas de la Espe (eso sí, en la lista de colegios guays de El Mundo no sale), línea 1 (una clase por curso) a pesar de que tienen espacio para más. De hecho, parecería incluso que mendigasen alumnos para su única clase por curso. AMPA participativa. Aún no hemos ido a la jornada de puertas abiertas.
  • Público nº 2: instalaciones majas -punto menos-, profesorado implicado, segundo del distrito en las pruebas de la Espe (entre casi 50 coles), han conseguido el año pasado llegar a ser línea 2 así que suponen que este año irán por el mismo camino. AMPA participativa, último viaje de estudios para los de 6º de primaria ¡a Liverpool! (mira, al menos en esto van a vivir mejor que en nuestra generación…). Unos 50 padres en las puertas abiertas.
  • Público nº 3: instalaciones sí pero no, con posibilidades pero viejunas, profesorado implicado-tristón (contagiado por la evolución de alumnos del colegio en los últimos años), resultados de la Espe en la media del distrito, tienen espacio físico para ser línea 800 pero les cuesta llegar a ser línea 1. Está en la zona del barrio donde hay familias con más dificultades económicas y se implican: se hacen cargo de parte del coste de los libros en Educación Infantil (entre un tercio y la mitad del coste total). Unos 15 padres en las puertas abiertas..
  • Concertado nº 1: instalaciones estupendas, profesorado riguroso-delosdeantes, resultados intermedios en el distrito en lo de la espe, van sobrados de alumnos aunque no representativos de la zona; creo que vimos un inmigrante de refilón. Capilla para unas 500 personas y dos oratorios para los de infantil; uno coquetísimo, con cortinas muy años cincuenta y sillas de un nivel de sobriedad “celda de Santa Teresa”. Cientos de padres en la jornada de puertas abiertas.
  • Concertado nº 2: similar al anterior. Estos dos coles son los que lo petan en el barrio.

Así, con estos datos, objetivamente, podríamos llevar al guaje al público nº 1 ó 2 o a cualquiera de los concertados, pero es que, claro, no somos religiosos y cuando te enseñan esa megacapilla con un biombo de madera separando una esquinita, tipo lugar para las mujeres en las mezquitas, pero en este caso para los nenes de 3 años (oratorio 1), y al lado de la megacapilla una habitación con sillitas y alfombras (oratorio 2, más recogido, palabras textuales) pues se te cae el alma a los pies -en el supuesto de que la tengamos- y pegas la vuelta por el camino por el que llegaste.

paparracho: es que yo no termino de entender esto; comprendo que si el colegio pertenece a una congregación religiosa, tengan una opción mayoritaria en la que la religión católica tenga mucha presencia pero, si el colegio está sostenido por fondos públicos, ¿no deberían tener también una opción laica? es que la ley garantiza a nuestros hijos una plaza en una escuela, pero no en una pública sino en una pública o concertada. Los niños no religiosos (bueno, ningún niño es de ninguna religión, son los padres) o los musulmanes o judíos, si no tienen un colegio público con plazas en su barrio, ¿tienen que irse a la otra punta de Madrid o tragar con que su educación garantizada por ley se la tienen que dar en el Beata María Ana de los dolores de la Redención y ha de ser católica? No entiendo nada.

Lo llamativo del asunto es que, cuando hablamos del tema cole con nuestros amigos-padres, nos miran raro cuando decimos que queremos llevar al guaje a uno público, algunos como si fuéramos medio inconscientes. Y por la calle, en estos días, oyes cosas como: “yo es que a un público no lo quería llevar” (textual). Y todos estos amigos proconcertados no van allí por la religión, no, nada de eso, de hecho, lo ven como algo que tienen que asumir pero lo asumen sin problema, sin cuestionarse nada, como el que se casa por la iglesia por la familia o por tradición y no vuelven a pisar un templo católico hasta el próximo BBC, es decir, la misma vida religiosa que tenemos nosotros más o menos. En fin, cada uno que aguante sus inconsistencias, que nosotros también tenemos las nuestras.

Enorme viñeta de El Roto, tan certero como siempre. Esto parece lo que ya se ha convertido en lo fundamental de la educación para muchos. Tan triste como real.

Enorme viñeta de El Roto, tan certero como siempre. Parece que esto ya se ha convertido en lo fundamental de la educación para muchos. Tan triste como real.

La sociedad madrileña hace tiempo que ha empezado a asimilar que lo público es para el que no puede optar a algo mejor. Han aceptado el estigma de la guetificación que nos intentan colar progresivamente nuestros queridos gobernantes madrileños, porque los resultados no avalan esa teoría: las instalaciones subsisten a duras penas, pero el entusiasmo del profesorado y la dirección de un colegio marca más el nivel educativo que el tamaño del gimnasio o la sala de trofeos.

Forges es ese gran dibujante que podría ilustrar nuestro estado de ánimo cada día. Esta sensación es la que nos transmitían los colegios públicos en cuanto a medios. Suerte los grandes profesionales que pelean por dar un servicio de calidad a la sociedad cada día.

Forges es ese gran dibujante que podría ilustrar nuestro estado de ánimo cada día. Esta sensación es la que nos transmitían los colegios públicos en cuanto a medios. Suerte los grandes profesionales que pelean por dar un servicio de calidad a la sociedad cada día.

La visita al concertado nº 1, con todo lo concertado que era, estuvo mal. Aquello era como el rastro, venga gente por todos lados, desorden y barullo en los pasillos por la masificación… ¿y cómo deciden organizar todo este lío? pues poniendo como guías a los alumnos de último curso de bachillerato para que te mostraran todas las magníficas instalaciones y para que te contasen la pena que les daba dejar el colegio, que tenían un vínculo especial, blablablá, pero de detalles tan sencillos como horarios, fechas aproximadas de papeleos, desayunos, etc., de esto no tenían ni la más mínima idea. Coño, dadles un pequeño guión para las preguntas habituales que hacemos los padres. Pero parecía que la información la daban con cuentagotas, para ¿entrevista personal? ¿proceso de selección? Una de nuestras jóvenes guías le trasladó de pasada una de nuestras preguntas a la coordinadora de infantil y su respuesta fue que eso nos lo dirían cuando hiciéramos la matrícula… ein? perdone? pero si lo que quiero es saber horarios para ver si me puedo organizar con el trabajo y si me interesa ya hecho la matrícula, no voy a echarla sin saber a qué me atengo, precios, etc… No sé, un poco raro todo.

Y este tipo de coles son los que tienen más demanda, a pesar de que la cuota puede salirte fácilmente por el doble de la de uno público; de forma absolutamente ILEGAL y por tanto disfrazada de “cuota voluntaria”; una cuota voluntaria que no hemos conocido aún a nadie con huevos para no pagarla.

Un buen chiste que refleja el duro tránsito de la Escuela Pública en la Comunidad de Madrid. Gracias a www.e-faro.info

Una buena viñeta que refleja el duro tránsito de la Escuela Pública en la Comunidad de Madrid. Gracias a http://www.e-faro.info

Pues no, señores, no me parece justo. Cuando los colegios públicos no están ocupando todas las plazas de las que disponen, y no solo eso sino que están llegando al punto de cerrar porque no tienen alumnos, yo digo desde esta pequeña tribuna que, ¡¡ni un concierto más!! El que quiera su colegio de españoles de bien que se lo pague. Ni más ni menos. No hace falta tener dos dedos de frente para darse cuenta de que hacer lo contrario es despilfarrar el dinero público y no creo que estemos para ello. El concepto del concierto escolar nació en un momento puntual de nuestra sociedad en el que faltaban escuelas públicas para tanto babyboom; a partir de aquí, ya está, se acabó. ¿Libertad de elección? Eso implica que ha de haber coles buenos y malos y lo que nosotros queremos es que TODOS sean magníficos, que la elección consista en buscar el más cercano. Eso es lo que pasa en países como Finlandia, donde hay la mejor educación del mundo según todos los organismos internacionales y donde más del 95% de los colegios son públicos y de igual calidad. Si lo que quieres es un colegio donde todos los niños sean estupendos y de tu clase social, si esa es tu elección, te lo pagas. Así de claro.

paparracho: El argumento es que la educación concertada nos cuesta menos que la pública. Que el coste por alumno es menor para el estado (cifras tan poco contrastadas y expuestas como las de la sanidad gestionada de forma privada). De lo que no se habla es de cómo en los sitios con más tradición de conciertos, la pública se ha devaluado más en imagen que en otras regiones. Y digo en imagen porque los resultados (y los coles de nuestro barrio son un ejemplo, no hace falta ir más lejos) demuestran que no hay diferencias en la calidad de la docencia. Tampoco se habla nada de la fractura social, cómo en algunos colegios hay sólo niños de clase media-baja y porcentajes altísimos de extranjeros y en otros sólo están los que se lo pueden pagar, todo muy homogéneo y muy bueno para entender la sociedad en que vivimos.

Y en esas estamos, intentando tomar una de las decisiones que consideramos más importantes de nuestra vida y, sobre todo, de la vida del guaje, y a la vez intentando entender a esta sociedad en la que tantas veces nos sentimos como perros verdes.

Confesiones. Mamanatas: “soy fan de supernanny”

Me declaro fan de supernanny. Sí, así soy yo. Una valiente. O una cobarde, porque paso más miedo viendo a la encantadora de perr… quiero decir, de niños que con un capítulo de American Horror Story.

Independientemente del reality show, a mí me parece que la tía tiene una templanza, un zen, que ya lo quisiera yo. Que aquí no se trata de si estás más de acuerdo con los experimentos de Pavlov que con los mundos de Yupi. Se trata de pequeños monstruos que tienen toda la pinta de convertirse en un Chungo Hermano Mayor de esos. Y qué quieren que les diga: yo saco bastantes ideas buenas. El guaje nos ha salido cabezón. Y no me refiero a lo físico, que también un poquito, como el padre.

paparracho: ¿será posible que tengas que aprovechar la mínima ocasión, hablando de cualquier tema, para meterte conmigo? Falacias a un lado; mi casco de moto lo dice claramente:  “Talla S”, así que ¡a callar, cabezapájaro!

El guaje entra por una pared de hormigón armado, aunque, en general y afortunadamente, suele obedecer. Pero hay momentos muy difíciles en esto de la maternidad. Qué felices (más bien infelices) pueden ser las familias que nos presenta supernanny…

Buscando imágenes de niños con cara de bicho, me encuentro con esto. Hay que tenerlos cuadrados para disfrazar así a tu niño pelirrojo!

Buscando imágenes de niños con cara de bicho, me encuentro con esto. Hay que tenerlos cuadrados para disfrazar así a tu niño pelirrojo!

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Si te enteras de que, a raiz del éxito televisivo, esta psicóloga cobra un pastón por acudir a charlas de crianza… hombre, pues parece de un oportunismo tremendo e incluso frívolo.

paparracho: mujer. Se dedica a eso. No creo que Carlos González, Eduardo Estivill o Laura Gutman cobren menos que ella, aunque no tengo ni idea. Ya sabes lo que pienso de los “gurús” de la crianza en general… algún día expulsaré aquí toda mi bilis.

Tampoco todo lo que veo en el programa me gusta, hay algunas cosas que me incomodan pero pocas. El otro día, en uno de los casos, un niño se levantó durante la cena para ir al baño y la consecuencia fue que su momento de cena se terminó. Vamos a ver, yo, como persona bastante cabal, quise pensar que el niño tendría la manía de levantarse siempre durante la cena, y que además se le avisa siempre de que tiene que ir al servicio antes de las comidas y él no lo hace. Y que encima, en esta situación que quiere ir al baño, se ve que puede aguantar perfectamente las ganas, que no está “apurado”. Pues en el programa no se ve en ningún momento nada de esto, ni hacen alusión a ello. Feo, bastante feo. Sin embargo, como decía, se pueden coger ideas y acomodarlas a nuestros propios puntos de vista.

Que tampoco digo que el conductismo “a saco” sea la solución. Pero hay padres más equilibrados, más blandos, más dictatoriales, más pasotas, más perdidos que otros. Y niños que son más llevaderos, más ñoños, más tiranos, más panchos, más perdidos que otros. Y nadie tiene la fórmula exacta, menos mal, menudo aburrimiento si no.

Volviendo a las ideas buenas que podemos sacar viendo este reality y que nosotros intentamos aplicar es el resaltar todo lo bueno que hace el guaje y lo negativo decírselo una o dos veces sin recordárselo otra vez cuando empieza a comportarse bien; quién no ha escuchado o dicho en alguna ocasión: “ves, ahora sí, ahora estás portándote bien, no como antes, que estabas siendo malo, armando un ruido tremendo y molestando a la gente”… ¡NOOOOO, PAPÁS, ESO NO SE HACE, CACA! La verdad es que si nos paramos a pensar un poco, en general, nos cuesta demasiado destacar las cosas buenas de la gente e incluso halagar, coño, que nos gusta más el critiqueo que a a Jorgejavier.

paparracho: ¿Critiqueo? No lo dirás por mí, ¿no? Yo solo critico lo imprescindible: lo excesivo, lo hortera, lo insorporable, los estilismos aberrantes… vamos, que el 15J aquel me puse las botas, pero normalmente no. Soy muy tibio yo con estas cosas, ya lo sabe todo el mundo…    :P

La sensación final que me queda con los programas de supernanny es compasión porque lo que me imagino, cuando la señorita Popinsmeyer deja a las familias continuar con sus vidas, es a los niños dando palmas con las orejas y diciendo: “menos mal que la bruja esta se pira ya“. Y esos padres sufridores del undostrés sufriendo, valga la redundancia, en silencio para el resto de sus vidas, y que piensen que lo peor que pueda hacer su vástago es participar en Gandía Shore.

rita-barbera-gandia shore

Pese al entusiasmo de Rita y Paco al conseguir el programa para Valencia, os advierto: su visionado puede herir la sensibilidad de gente más o menos normal. Especialmente contraindicados a aquellos que decían que Gran Hermano no representaba a la juventud española.

¡Ni puta idea, chapuceros! (popurrí)

Hoy es uno de esos días mierdosos, en los que todo lo ves mal, fatal, sin ganas… La situación actual tanto personal como colectiva me lleva a un desasosiego que no deseo ni a mi peor enemigo… ¡qué cojones! ¡sí se lo deseo! sobre todo a ciertos políticos y/o personajes que me están amargando la vida: la mía y la de futuras generaciones.

Y yo me pregunto: ¿es tan difícil hacer las cosas bien? ¿o, por lo menos, intentarlo? No me ha pasado nada en concreto pero a veces hay detalles que te tocan la moral, que te dan una colleja de esas que joden, un día, y otro, y otro más. Así que el post de hoy espero que me ayude a desahogarme un poquito. No tengo ni repajolera idea de cómo me va a salir la criatura, ni tampoco sé si de esta paparracho me echa del blog, por coñazo. Pero o saco todo lo que llevo dentro o exploto:

  • Situación empresarial: hace un par de días fui a comprar unos regalitos al Toys r us. Al pagar, comento que los dos paquetes que llevaba eran para regalar. Me indican dónde está la mesa para envolver (parece que eso de que te lo envuelva personal de la tienda ya no se lleva… y les sale más barato, claro). Y me da una ficha para el papel. ¿Cómorrlll? Allá que voy con la ficha y cuando llego a la mesa hay un maquinón donde metes esa fichita (o en su defecto, dinero) para que te salga un metro de papel que la máquina corta sola. Si vas a envolver un chupete y necesitas menos, da igual, llorará un arbolito amazónico. Si quieres más o no tienes tarjeta, te lo pagas… ¡a 50 céntimos el metro, oiga! Vale, la calidad del papel es buenísima y el corte que te hace la máquina es limpio, impecable, pero coño, que hasta en los carrefures y los alcampos te dan el papel gratis (aunque a este paso, ver veremos). Yo había hecho una compra de dos juguetes y empezó la juerga… A ver, si pongo este aquí y este acá… no, no me da. ¿Y si lo giro? No, tampoco. ¿Y si lo estiro? ¡El papel no estira, se rompe, torpeda! Vale, venga, como soy aprendiz de trendymother me voy a currar un envoltorio tipo Corte Inglés, en pico… buff, no lo veo. Si me arriesgo, al final no me va a dar para ninguno de los dos. Así que me fui de allí con uno envuelto y el otro no… qué triste, ¿verdad?
  • Situación basuril: resulta que en Madrid, a pesar de habernos subido la tasa de basuras han recortado los días de recogida del contenedor amarillo. ¡Con lo que ocupa la bolsita de los plásticos! Se te quitan las ganas de reciclar, no me fastidies. Que se te olvida un día, bueno, pero como se te vuelva a olvidar eso puede generar unas broncas familiares tremendas: “¿no has visto que estaba la bolsa llena? ¿y por qué no la has sacado?” “ah, yo pensé que la habías sacado tú…”  Y cuando te das cuenta tienes al guaje jugando a los bolos con los tetrabrik mientras se bebe las últimas gotitas de lo que pille, hace días reciclado: batidos, leche, tomate triturado, mejillones en escabeche…
  • Situación personal: intento comenzar mi nueva andadura profesional a mis 30 años* justo en el momento en que está la superhipermegagigayhastateracrisisdeloswebs. Así que ahora me encuentro compuesta con marido y niño, retrasando el segundo retoño hasta no se sabe cuándo, y sin curro**.

* paparracho dirá que tengo más pero es mentira, no soporta nuestra diferencia de edad

** esto puede estar a puntito de cambiar pero no quiero adelantar nada no vayaser…

  • Situación colectiva: no se puede consentir lo que estamos viviendo, lo que nos están haciendo vivir. Es una tomadura de pelo constante. Estoy harta de aguirres, de rubalcabas, de rajoys, de merkels, de urdangarines, de fabras, de corrupciones, de polis infiltrados revientamanis, de UIPs a los que se les va la mano, de ciudadanos aletargados, de ignorantes que además presumen de ello, de pasotas, de manipulaciones mediáticas, de decretazos, de recortes, de medidas chapuzas, de poner la otra mejilla, de patriotismos mal entendidos, de racismos, de jueces parciales, de crisis completamente orquestadas, de primas de riesgo, de agencias de calificación, de que al final la separación entre los de arriba y los de abajo cada vez sea mayor y esté llegando a niveles vergonzosos.

Conocéis el mítico vídeo de “El hundimiento” y el cabreo que se trae Hitler en su bunker, ¿no? pues a mi lado, mientras escribo estas líneas… ¡MICKEY MOUSE!

Y ya por fin, respiro para decir que estoy completamente de acuerdo con las manifestaciones de los ciudadanos y que participaré en ellas siempre que me sea posible… incluso en las ilegales. Tiene huevos cómo algunos se pasan el tema de lo legal y lo ilegal por el forro según les interese…Gracias a el hombre ama de casa, recupero este vídeo muy apropiado para estos días:

Y os recomiendo encarecidamente la lectura de esta entrada suya.

Este popurrí de post que he parido es regulero, para qué nos vamos a engañar. Pero ya había avisado de que me estaba costando. Y además como este es un blog (casi) de maternidad tengo que quererlo igual que a los otros, ¿me ha salido así?, pues me ha salido así, qué le voy a hacer.

paparracho: Vayamos por partes, chata. El post de regulero nada; no es nuestro estilo habitual, pero hace falta poner puntos a las íes y tú los pones como nadie. Segundo: te admiro. Ya sé que lo que nuestros amigos lectores esperan es que te dé un poco de cañita como habitualmente, pero este inconformismo y espíritu luchador es una de las cosas, una entre tantas (pero muy importante), que hace que cada día me vuelvas más loco. Y por último, para poner las cosas en su sitio, el día malo no fue hoy, fue ayer (cuando escribió esto): hoy ha firmado su primer contrato como profesional de la informática y mañana empieza a trabajar. ¡Que se preparen nuestras amigas del #15J y del #28S porque el viernes vamos a partir la pana!

Por cierto, recordad que si os gustó la entrada de 50 sombras de Grey, podéis votarnos en el concurso de madresfera pulsando en este enlace. Si ganamos los libros (casi imposible tal como van las cosas), los regalaremos a alguno de vosotros y paparracho los leerá. Con mucho disgusto, pero bueno, igual aprende algo.

paparracho: qué me va a enseñar a mí ese, anda ya… ¡si me llaman paparocco sifredi!

Ay, pobre…

Diferencias irreconciliables

Como muchas dentro de la madresfera decís que esto del blog nos vale de terapia (ojo, como solución no está mal, que la cosa está jodida para permitirte pagar por echarte en un diván y además seguro que yo aprovechaba y me dormía) hoy voy a utilizar este post para enterapiarme un poco.

Alguna vez hemos comentado que paparracho y señora somos como pinypon: nos gustan más o menos las mismas cosas, tenemos unos planteamientos de vida muy similares, decimos frases largas exactamente en la misma décima de segundo… peeero, no todo es perfecto así que este post no solo va de psicoanálisis, también va de vergüenzas propias, de sensacionalismo, de amarillismo… siiií, lo peor de todo es que sabemos que os gusta, perrac@s!

paparracho: Uf, miedo me da por dónde me puedes salir en esta entrada…

Antes de nada aclaro que: “cualquier parecido con la realidad NO es pura coincidencia” y también “cualquier cosa que escriba NO podrá ser utilizada en MI contra”.

Partiendo de esto, el problema de nuestras diferencias es que, creo que jamás de los jamases nos pondremos de acuerdo en ninguna de ellas; no solo no nos pondremos de acuerdo sino que además son cosas que nos molestan muchísimo del otro, así que, a veces se nos va tanto de las manos que solo nos falta lanzarnos pelotas de goma de esas ilegales.

Enseñando valores desde que son pequeñitos…

Diferencia 1Paradas en los viajes largos: paparracho no paraba en los viajes ni pa’mear. No sé cómo hacía para aguantarse las ganas… a lo mejor utilizaba la técnica esa tántrica “pa’dentro” de Sánchez Dragó pero en vez de con el semen con el pis… (joder, no quiero pensar la de búsquedas raras que nos van a entrar al blog por esta frase…).

Y digo yo: ¿no podían haber puesto el rectángulo negro en todo él?… ¡no nos odiéis por esto!

He utilizado el pasado porque ahora con la disculpa del guaje puedo ir al servicio antes de que me explote la vejiga y hasta comer una pantera rosa en un día de esos tontunos.

paparracho: ay, con lo bien que vivíamos en la época del pañal… pero es que a los viajes se va cagao y meao de casa, hombre ya! Que son solo 4 horillas… y no mientas, malamujé, que siempre hemos hecho una parada a medio camino (con el guaje estamos intentando optimizar las 2 paradas, pero no es fácil, no)

Diferencia 2Tonalidades: El haber estado relacionado con el mundo de la música es lo que tiene; a paparracho le superan mis magníficas actuaciones musicales. Situación: mamanatas cantándole al guaje una canción infantil; el guaje reía, la madre reía, todo muy idílico. Hasta que llega paparracho a corregir a la cantora mamá diciendo: “no-no-no,no es así, es que estás un semitono por debajo, repite conmigo…”. Y mamanatas, hasta los huevos, suelta la frase que quedará en los anales de nuestra casa: “¡venga yaaa, no me fastidies la vida por un semitono! ¡déjanos vivir!”

paparracho: es que los semitonos son muy importantes. Llevas cantando mal el himno del sporting desde que te conozco (y eso no te lo perdono; verás como salga el guaje del Madrid!) y he tenido que enseñarte a cantar el “Susanita tiene un ratón” y hasta el cumpleaños feliz, que tiene telita lo tuyo.

Diferencia 3Pasión: A pesar de que los dos somos evidentemente rojeras (si alguien no se ha dado cuenta todavía, es que no nos lee) mamanatas es un poco más perroflauta y paparracho más progre.

Afortunadamente, mamanatas no ha llegado a este punto de perroflautismo… esto haría convertirse a paparracho en un Trillo, por lo menos!

Y como buen equipo, uno bajó a recibir a los mineros el martes por la noche y la otra se fue a manifestar con ellos el miércoles por la mañana. Problema: mientras mamanatas hacía su labor como fotoperiodista, paparracho le envíaba tropecientos whatsapp y le hacía chorrocientas llamadas. mamanatas en su afán por captarlo todo, tan libre como se sentía sin guaje pancartero a su vera, de vez en cuando respondía a algún whatsapp…
- paparracho: oye, por lo ha visto han empezado a cargar
- mamanatas: ah, ¿sí?, pues donde yo estoy no se ve nada raro; he conseguido subirme a una especie de andamio de prensa, tranqui…
5 minutos más tarde y varias llamadas perdidas y whatsapps que decían:
- p: hay la de dios… porrazos, detenidos… mamanatas, dime algo, pordios… mamanataaaaaaaas
mamanatas le escribe diciéndole que estaba bien; y el otro: vete de ahí, anda; y la otra: vaaale, en breve me voy; y él: vete YA, yo ya no te digo nada más, haz lo que quieras, avísame cuando te hayas ido; y ella responde con un simple “ok”.
Y allá que decide ir a coger el metro donde había pasado todo el lío; ya no había movida pero seguía habiendo un poco de tensión, lecheras pa’rriba, lecheras pa’bajo, insultos pa’quí, insultos pa’llá… pero como ya no había chicha que fotografiar y la hora para recoger al guaje estaba apremiando no tuvo más remedio que apagar la cámara y enviarle a paparracho un whatsapp:
- m: ya estoy en el metro
- p: buff, ya respiro tranquilo, pasionaria

El auténtico y verdadero perroflauta :O

Y es que paparracho tiene un punto paternalista que a mí no me gusta… bueno, vale, a veces me gusta pero solo cuando yo quiero; cuando no quiero, no me gusta. ¿Y cuándo no quiero? Ah, pues no lo sé, que se lo curre un poquito, ¿no?

paparracho: mira, temeraria, si pretendes que te siga con esas instrucciones tan detalladas, vas dada. Cada día estoy más convencido de que tengo el cielo absolutamente ganado contigo.

Diferencia 4Su cólera por los aires: No sé cómo se las apañan el resto de parejas pero es que nosotros somos desavenenciadores hasta para afrontar los enfados:

  • mamanatas: puedo estar horas sin hablar; no soy rencorosa, no las guardo para siguientes ocasiones pero el enfado se me tiene que pasar: a veces se pasa en 1 hora, a veces en 8 horas…
  • paparracho: lo hablamos en un minuto y ya está, ¿no? todo ok!

Hombre, pues digo yo, que un término medio no nos vendría mal, ¿verdad?

paparracho: mi versión es que paparracho tiene un corazón extraordinario pero un pronto que le hace saltar a la mínima, a veces más de la cuenta (poquitas veces) y que mamanatas disfruta alargando los enfados, incluso cuando son por tonterías, para castigarme porque sabe que no lo soporto. Si esto no es crueldad, ¡que baje dios y lo vea!

Y hasta aquí nuestras diferencias irreconciliables (confesables). Hay muchas más pero esas no las contamos (por ahora) ;)

Pasado el aŕbol… al fondo a la derecha

Érase una vez un guaje al que su profesora veía preparado para dejar el pañal… ¡¿Cómorrl?! Dijeron sus progenitores a la vez.

Con lo seguros que nos sentimos los papás con San Pañal… vale, nos quejamos de su precio pero ¡que nos quiten lo cagao!
(Atención al bebé desgañitado del fondo que por la gracieta del hermano no le hacen ni puto caso)

En realidad, esta historia comenzó mucho tiempo atrás, cuando el pequeño empezó a hacer pis en el orinal.  Por aquella época, estaba muy orgulloso de poder miccionar (¿habrá palabra más fea que esta? yo prefiero decir “mear”, no me caracterizo por mi finura…), pues eso, estaba tan orgulloso de no mearse en el pañal que le encantaba bajarse los pantalones en cualquier lugar; ¡qué afición a este exhibicionismo evacuador! Como me despistara un segundo andaba medio parque con los pantalones por los tobillos, pero también lo hacía en el supermercado,  en la panadería, en el autobús… Aquí lo cuenta con mucho “detalle” paparracho.

La siguiente fase fue la de sentarlo en el inodoro (otra fea; mejor váter, ¿no?). Y en ese momento la cosa empezó bien, muy bien, demasiado bien… mientras los padres de otras criaturas meadorasbarracagadoras tenían problemas para sentar a sus vástagos en el “trono” (conocemos algún caso en el que lo utilizaba como si fuera una moto pero de lo otro nanaina), el nuestro se podía tirar allí sentado su cuartito de hora, veinte minutos, y de ahí pa’rriba; a mí lo que me extrañaba es que cuando se levantaba caminaba normal!!… ¿cómo era posible que no se le durmieran las piernas? Es lo que tiene la afición lectora-escatológica…

paparracho: a él no se le dormirán las piernas (aunque queda con las marcas del adaptador el pobre), pero a mí sí. ¡Si casi me duermo allí entre el Pollo Pepe y el Ratón Nicolasete! Madre mía, con lo que yo soy, que cuando entro en el WC, por el tiempo que estoy nunca se sabe si fui sólo a mirarme al espejo o a preparar un buen frosting de chocolate como buen trendy-dad que soy.

El otro incoveniente de esta fase era la planificación porque, claro, intentar salir a determinada hora era imposible: ¿cuánto nos iba a llevar el momento allbran? Y el día que decides, junto con paparracho en gabinete de crisis, sentarlo en el váter 20 minutos antes de la hora, ese día el tío finiquita el tema en cero coma y justo cuando estás poniéndote la chaqueta para salir por la puerta: ppprrrrrrr (sonido pedo) y se caga… y encima se caga blando… ole tus…

paparracho: oiga usted, que está mancillando el honor del guaje. [modo PADRAZO = ON] ¡Nunca hizo eso desde que le quitamos el pañal! Pasó alguna vez cuando aún lo llevaba, pero ahora lleva semanas y semanas limpio, que quede claro. No te preocupes, guaje, que está aquí tu padre para defenderte de ésta. [modo PADRAZO = OFF]

¿A quién no le ha pasado esto alguna vez? Nosotros confesamos: alguna vez, pero cuando te das cuenta, coño, repite la foto delante del espejo ¡sin flash!

La etapa actual es la de “Érase una vez”. Sin pañal que vamos por la vida como unos insconcientes, kamikazes, temerarios… Para ilustrar nuestra falta de sentido común un botón: a nadie se le ocurre empezar el primer día sin pañal pasando todo el día fuera de casa; a nosotros sí; a nadie se le ocurre que ese día fuera de casa sea  en la pradera madrileña en San Isidro; a nosotros sí; a nadie se le ocurre llevarse el orinal para pasar el día entre gallinejas y jóvenes haciendo botellón; vengaaaa, todos juntos, a quién: ¡¡a nosoootros siií!! ole nuestros…

Era para habernos visto: para empezar, teníamos al guaje en calzoncillos, camiseta de tirantes y chaleco de chulapo con clavel… ¿alguien puede superar eso? Cada poco lo poníamos a hacer pis; para no vaciar su contenido al lado de todo el mundo nos dábamos un paseo de unos 200m hasta una zona de matojos y allí lo limpiábamos con unas toallitas “de aquella manera” y vuelta a nuestra zona de acampada; pero llegó el momento orinoco con canoa (a.k.a. pis+caca) y nos enfrentamos a ello como un equipo unido: fuimos los dos a las labores de limpieza, paparracho pudo tirar prácticamente todo el líquido y quedarse con el sólido, mamanatas sujetaba una bolsa en la que paparracho depositó dicho sólido, esa bolsa la tiramos a un contenedor (sí, parecía que habíamos ido con Toby), y a continuación otra vez limpieza “de aquella manera” con las toallitas, en esta ocasión más concienzudamente, aunque fuimos afortunados: el sólido era bastante sólido… A la muchachada de la zona la teníamos alucinada con el orinal paseo pa’rriba paseo pa’bajo.

paparracho: a fe de ser justos y puestos a contar anécdotas, te falta la del otro día. Sí, esa en la que pensaste que ya estaba listo para mear de pie contra un árbol y simplemente le ayudaste a apuntar y listo. Resultado: el niño meado encima por culpa de una madre inexperta en prepucios… a tus casi 40 años!!!

[Voy a hacerme inexperta en tu prepucio, gilipollas; "a tus casi 40 años"... esta no te la perdono.]

Ese día quedará para siempre en nuestra memoria (y en este blog, que hará que el guaje nos tenga cierto resquemor y que la posibilidad de asilo tercermundista para nosotros aumente más que la prima de riesgo).

Padres del mundo: si la profe dice que están preparados y si queréis a vuestros hijos, animarsen a quitar el pañal… no vaya a ser que se lo quiten ellos mismos.

Y bueno, la verdad es que a día de hoy tenemos que agradecer a esta profesora la confianza que ha demostrado tener en el guaje. Por ahora lo lleva estupendamente, pocas veces se le ha escapado, empieza a pedirlo, le hemos espaciado el tiempo de sentarlo y creemos que ya ha concluido exitosamente la operación pañal. Eso sí, esperemos no estar pecando un poco de “sobraos” y que llegue el día en que nos la monte a lo grande y bien gorda: no sé, se me ocurre, por ejemplo, que se te cague en el metro… siento pánico solo de pensarlo, OMG!!

¿Qué les pasa a los del cromosoma Y con las tiendas?

Aclaro que soy una mujer atípica para esto de las compras. Me gusta la ropa pero odio ir a comprarla. Así que mi gasto anual en el tema fashion es menor que el de las monjitas de las Descalzas Reales. Mi estrategia de compra es el siguiente: entro a una tienda, tipo Tara, Berza, Tull&Beer (homenaje a ladelgremlin y sus cambios de nombres), me pego un paseo por delante de todos los percheros y si a simple vista no he visto nada que me haya llamado la atención, con las mismas me salgo. Los seguratas me miran raro…

paparracho: te ha faltado decir que no sueles ver nada, pero no porque no haya, sino porque no tienes nada de sentido de la moda ni intuición de lo que te puede quedar bien… por eso sin mí eres incapaz de ir de compras. [Nota mental: sacar un post de esto]

Si veo algo, lo normal es que me resulte caro, no por lo que suponga la pasta en sí sino por la calidad de la prenda; me explico: me gusta una camiseta, miro el precio, 12 euros. ¿12 euros por una camisetucha de algodón del malo, que en la tienda no lo ves, pero que en el primer planchado te das cuenta de que está revirada pa’un lao? (tooodas las camisetas de estas tiendas están reviradas; a ver si es una moda y yo no me he enterado). Total, que pienso: buah, esta en rebajas me la saco por 5 pavos. ¡Ja! Alma cándida… con esa mierda de estrategia de compra a dónde voy, ¿todavía me creo que en rebajas voy a hacerlo mejor? Si no funciona lo de a simple vista con los percheros, ¿cómo va a funcionar cuando tienes ante ti montañas de ropa junto con bolas gigantes de pelusa? Un desastre…

Lo más parecido a mí yendo de compras, solo que ellas llevan muchas más bolsas…

Mi fondo de armario… ¡un desastre total! Si a esto añadimos que mi cuerpecillo serrano, afortunadamente, no ha cambiado mucho en los últimos 15 años… pues eso, que todavía me pongo ropa del siglo XV (paparracho está “contentísimo” con mis camisones con ventanuco).

paparracho: no le hagáis caso, que ella es muy de pijama. Y de “erótica” franela, a poder ser (¡¡¡la he llegado a ver así en JULIO!!!)… madre mía, qué trabajo que me da esta chica!!!

Toda esta explicación es para decir que paparracho debería ponerme en un altar: cuando hablamos de ir de compras sabe que va a ser un visto y no visto, con gasto mínimo; que hay cola en el probador, las palabras “paso de esperar” salen de mi boca, no de la suya. Pues oye, que no, que no le vale, que igualmente protesta el tío.

paparracho: coño, es que hacerme dar el paseo pa ná… ir contigo de compras es entrar en 20 sitios y volver para casa con un body para el guaje, no me jodas.

Y entonces, llegó el guaje y la baja de maternidad. Y yo me iba alguna mañanita (que hay poca gente en las tiendas) con mi bebé a mirar cosas para mí, para el nene, para la casa, aaay, qué tiempos aquellos… vale, la movilidad con el carro era un poco coñazo, y la teta cada dos por tres te ralentizaba bastante, pero esa sensación de hippie-capitalista mientras el leoncete se pegaba sus siestorras me gustaba, para qué negarlo. Hasta que, a partir del medio año, al guaje le salió la vena esta antishopping y ya no hubo nada que hacer. Era entrar a una tienda y venga a dar la murga, y no de Cai ni Badahó, precisamente. Y hasta que no salíamos de ella, venga a tocar los cojones las narices.

Entre el medio año y el año y medio, más o menos, podía engatusarlo de alguna manera sibilina: meneíllos del carrito dormideros, galletas entretenedoras, juguetes sonoros molestos para el resto… cositas que a esta menda le daban la vida. Pero en la actualidad, con casi dos años, sigue habiendo meneíllos pero ahora se los da él mismo en plan niño del exorcista, las galletas van dejando manchurrones en la ropa que queda a la altura del bichejo (¿me habrán visto? ¿me reconocerán?), y el juguete sonoro es el propio niño, que parece hijo del pregonero: ¡ay va, qué chorrazo (de voz)!

Entonces, me paro a pensar (a veces lo hago, si no me quedo dormida, a veces lo hago, de verdad) y me digo: ¿será casualidad que a la mayoría de los del cromosoma Y que conozco, esto de las tiendas no les mole ni un pimiento? ¿será casualidad que estos del cromosoma Y aborrezcan las tiendas de los chinos hasta el punto de querer romperlo todo? Sí, hablo también de paparracho, no solo del guaje.

Lo que no encuentres aquí, no existe… ¡si es que son hasta genios del marketing!

paparracho: por dios… no rompería nada, pero no pagaría ni 10 euros por el contenido entero de una tienda. Tanta cantidad de cacharros inútiles dispuestos en estanterías, paredes, suelo… si no se puede ni mover uno allí. Lo raro es esa atracción que tienes tú. Cada vez que cruzas el umbral de un chino se produce un vacío espacio-temporal!!!!

¿Y lo de las fruterías? ¿por qué toleran tan bien las fruterías? No solo las toleran, es que les vuelven locos: abren una más en el barrio y la inauguración es la superfiesta de la semana… mi no entender.

paparracho: genética paterna… esa armonía, ese aroma a fruta fresca, esa gama de colores… porque no hay tías en pelotas dentro, que si no sería el paraíso :P [Nota mental: idea para un negocio]

Así que mi Week Fashion particular se transforma en mi cumple, en navidad, en el aniversario, a todo el mundo le pido ropa: trabajo y sofocos que me ahorro pero, dependo del gusto de otros… OMG!

paparracho: y un huevo dependes del gusto de otros. Con cada regalo tuyo comienza mi tortura: lo cambiarás todo y tendré que ir siempre contigo y te recomendaré modelos que serían ideales para trabajar en una buena tienda de frutas y no los querrás… pero bueno, esto es una larga historia.

¡Manos arriba, esto es un atraco!

El otro día fuimos a la manifestación del 29 de marzo con el guaje. Parece ser que hay personas que a esto lo llaman adoctrinamiento o algo similar. Es evidente que este no es un blog sobre política. Y es evidente, al menos para mí, que mi asistencia a dicha manifestación con el guaje no es para adoctrinarlo. ¿Por qué voy a algo así con un mico de casi 2 años? Primero porque no tengo a quien “encasquetarlo” así que se viene conmigo; hablo de “encasquetarlo” porque la realidad es que es un coñazo para él estar sentado en la silla cuando quiere jugar, correr, saltar… pero no me queda otra si quiero luchar no solo por mí sino por su futuro. Y segundo porque no puedo (ni quiero) separar lo que soy como mamá de lo que soy como persona que tiene unos pensamientos, unas convicciones y unos ideales. Nos gustaría educarlo como un ser pensante con sus propias opiniones y decisiones, y no vemos la necesidad de tenerlo dentro de una burbuja que nos haga ser totalmente asépticos con nuestras ideas. Lo contrario me parece insano.

paparracho: ¡esa es mi mamanatas! Cómo no la voy a querer…

¿Por qué todo este rollo? Pues porque volviendo de dicha manifestación, cuando nos estábamos metiendo en la boca del metro bajando las escaleras no mecánicas, mi cuñada+carrito ayudada por un amigo, y yo+silla ayudada por nadie, escucho a alguien que dice en voz bien alta en un tono desagradable y repitiendo varias veces lo mismo, que por qué hacíamos a los niños hacer payasadas (ahora me doy cuenta de que realmente quería que lo escuchara). Yo no pensaba ni de coña que fuera conmigo el tema pero tanto reincidía en el asunto que miré por curiosidad al niño “payaso”. Cuál fue mi sorpresa al descubrir que era el mío. Miro al bocachancla que mira a mi niño payaso, el cual lleva en la mano un cartel que por un lado ponía “No a los recortes” y por el otro “Sin pan ni paz”. Tras unos segundos intentado asimilar la situación, me salta el chip (ya me vais conociendo, pequeña pero matona) y le digo cuatro cosas al tontolculo: que es un maleducado, que no nos falte al respeto, y que “payaso eres tú bastante”. ¿Me arrepiento? Sí, porque esto no es lo que quiero que el guaje vea de mí. Solo por eso.

paparracho: si es que terminas un día metiéndote en un lío. Macarra! Bocachancla, dice…

Hete aquí la pancarta... una payasada, vamos. Nada que reclamar en los tiempos que corren, parece ser.

Y todo este diálogo mientras bajaba sola la escaleras… mujeres multitarea.

Cuando termino de bajar y me junto con mi cuñada y mi amigo, se lo cuento, y allá que se va la cuñada, que los tiene cuadrados (otra pequeñita), a decirle también cuatro cosas. Argumentos del bocachancla: “esto es una huelga política, hay que trabajar más, esto se arregla trabajando…”. Que te dan ganas de decirle: ¿qué me estás llamando, bocachancla-que-te-estás-bebiendo-una-lata-de-cerveza-en-la-calle-con-tus-amigotes-de-cuarenta-y-muchos-como-si-tuvieras-15-años?

Pensándolo a posteriori, porque estas cosas siempre se te ocurren a posteriori, tenía que haberle dicho con mucha tranquilidad e indiferencia, que, por favor, se guardara su opinión que nadie se la había pedido, y que en vez de juzgar lo mejor que hacía era ayudarme a bajar las escaleras con la silla del niño pancartero. Hubiera quedado como una señora y él se hubiera quedado planchado. O no, porque a lo mejor me responde que no ayuda a “vagos y maleantes”. Yo qué sé.

¿Tengo que explicarle yo a este gilipollas que el cartel se lo dio una señora al guaje porque le hizo gracia y que el niño estuvo entretenido un buen rato con él intentando pegar cartelazos a todos los de alrededor? ¿Tengo que explicarle yo a este idiota que no soy una perroflauta que anda tirada por las calles ni una violenta que “provoca” a los policías para que me tiren pelotas de goma, que solo soy una madre normal que quiere lo mejor para su hijo? ¿Tan grave es, realmente, que me manifieste pacíficamente por algo en lo que creo con mi hijo en brazos? ¡Anda y que te den dos duros! Que no te veas nunca indefenso en tus derechos como persona y como trabajador porque a lo mejor cuando quieras protestar de verdad ya no puedes.

Esta era la pancarta buena. !Qué pena no haber comprado El Jueves esa semana!

Ahora parece que está muy de moda en los medios, mencionar que en Alemania está prohibida la huelga política (esto es, hacer una huelga contra una ley o cualquier otro proyecto del ejecutivo). Si ya pretenden quitarnos esto, a qué punto vamos a tener que llegar para que se nos escuche a los ciudadanos. Qué mejor manera de expresar nuestra opinión que pacíficamente. Como siempre, los ejemplos y las comparaciones con otros países europeos son sobre aspectos negativos, pérdidas de derechos, etc. Con las cosas buenas que tienen ellos, que son muchas, nunca hay nada que comparar.

Habrá gente que nos lea que esté completamente en desacuerdo con lo que he escrito. Me encantaría conocer vuestra opinión pero, por favor, educación ante todo. Y que conste, que aquí no estoy hablando de simpatizar con las razones de esta huelga/manifestación ni con tal o cual partido/ideología; estoy hablando de poder expresarnos libremente, de poder explicar a  tus hijos tu visión de la vida sin que te tachen de roja comunista adoctrinadora, de inculcar al guaje una solidaridad global, de inspirarle en su lucha reivindicativa y no conformista, ¿a alguien realmente le parece mal todo esto?

Para terminar diré que la “canción” que más le gustó fue la de ¡Manos arriba, esto es un atraco! Y, por favor, que nadie se piense cosas raras, es un niño de casi 2 años al que le encantan las canciones con algo de mímica, así que, en brazos de su mamá mientras esta bailaba y cantaba y él con sus manitas hacia arriba, lo pasó pipa. Simplemente eso. Ya tendrá tiempo a formarse sus propias opiniones y su ideología, eso sí, con las situaciones y las circunstancias que le rodean.

La vida de estudiante (+ mamá) NO mola

Después del tiempo de ocio de los machos contado por paparracho, esta es mi experiencia como estudiante-mamá. Simplemente agotador, extenuante, abrumador, difícil, duro, fatigoso y demás sinónimos, pero no tomados uno a uno, no, todos juntitos, que pesan más.

Por supuesto, nada que ver con los años de juventud en los que te lo pasabas pipa y tu mayor preocupación era “¿cuándo es la próxima fiesta?” o “jooo, y fulanito no vaaa“… Cuando tu estado femenino ha pasado a ser el de mamá 24×7 te descojonas de las gilipolleces aquellas.

¡Joer, en mis tiempos las fiestas no eran así!

Durante la semana me resultaba complicado ponerme a estudiar ya que después del insti me daba tiempo a comer y poco más; después recogía al guaje de la guarde y nos íbamos al parque con la intención de que desfogara un poco y que al volver a casa me dejara hacer alguna tarea doméstica… ¡ja!, si a paparracho con treintaytantos no le importan las bolas de pelusa rodando por el pasillo haciendo carreras ilegales cómo le van a importar a un renacuajo de menos de 2 años.

paparracho: no es que no me importen. Ya te lo he explicado alguna vez: es que tengo una tolerancia al desorden y a la suciedad mayor que el tuyo. Y no digas treintaytantos, que parece que tengo un montón: 36, ¡al menos hasta mañana!

Tolerancia a la suciedad, dice... ¡Esta mañana, me he encontrado con esto en el baño!

Así que de lunes a jueves ponerme con los deberes antes de las 21.00 era prácticamente imposible.

Los fines de semana, que ya estaba paparracho para encargarse del guaje, eran otra historia. Oye, como si viviera sola: ni un solo ruido, ni una mínima interrupción, nivel máximo de concentración… jajajjuajajijjajojojoajajja, ¡pero qué graciosa me he levantado hoy! recopilemos unas cuantas situaciones reales:

Situación 1: mamanatas encerrada en la habitación. Intentando empollar contratos, indemnizaciones, finiquitos (pa’ná tal y como están las cosas). El guaje, que sabe perfectamente dónde está su mamá (yo creo que me huele), aporrea la puerta y grita (tipo Pedro Picapiedra): ¡¡¡mamaaaaaaaaaaaaá!!!

¿Qué haces? ¿No abres? Si es que te lo lleva el útero: tienes que abrir y darle un achuchón por lo menos.

paparracho: sí, darle un achuchón a él y un bocinazo a mí por no tenerlo suficientemente entretenido!

Situación 2: mamanatas en la misma habitación pero con la puerta abierta. Nada de empollar. Intentando hacer un programilla. Juego favorito del guaje: entrar corriendo en la habitación con su correpasillos, decir hola con una sonrisa de oreja a oreja, salir corriendo de la habitación mientras me tira un puñao de besos con la mano. Y así, mil veces.
¡Me lo comooooo!

Pero claro, después de las mil veces el programilla sigue sin funcionar y vuelta a repasar el código por enésima vez: el día de la marmota, versión friki.

Situación 3: mamanatas, puerta cerrada. Por la hora que es, niño insoportable y papá también: aguante mutuo bajo mínimos… Esta situación puede derivar en dos:

  • mamanatas sale en plan Gandhi, pacificando… aaall we are saaaaying is give peace a chance… c’mon everybody! o
  • mamanatas sale como el león de la metro y al final los dos ¿adultos? de la casa acaban discutiendo como si no hubiera un mañana mientras el niño, que hace 30 segundos estaba porculero total, se descojona abiertamente en nuestra cara; es su versión pacificadora.

paparracho: Se admiten apuestas! Hagan juego señores!!! ¿Ya? pues los que apostaron por la segunda opción, que pasen a recoger su premio. Así fue siempre!

Popurrí de situaciones:

  • paparracho se lleva de paseo al guaje:

- ¿llevas la merienda?

- ah, no, se me olvidaba; ahora la cojo

- siempre igual, cómo se apañarían si yo no estuviera…

2 horas después; sin duda a una hora intempestiva para la merienda, conversación por tlf:

- ¿qué tal todo? ¿lo estáis pasando bien? ¿se está portando bien? ¿qué tal ha merendado?

- ups, ¡la merienda! es que como estaba entretenido se me pasó, pero no te preocupes que se la doy ahora

- grrrr (¡eran las 19:00 hora zulú!)

paparracho: esto ya lo había confesado yo. No hace falta hacer sangre! Además, que lo sepas, casi todo el mundo, mamás incluídas, reconocieron que le podía pasar a cualquiera!

  • paparracho se encarga de la cena del guaje mientras mamanatas está encerrada en la habitación:

- ya verás qué cena tan rica te voy a dar hoy

- tiiii

- hala, venga, coge el babero y a la trona

- whatsapp enviado desde el encierro: “pijama antes, porelamordediós

- espera, te saco de la trona que nos falta el pijama

- buaaaaaa!!!!!!

- grrrrrr

paparracho: jejeje, esto pasó varias veces, sí. ¿A que también le puede pasar a cualquiera?

  • paparracho con el guaje y unos amigos salen a comer por ahí:

Conversación por tlf:

- ¿sabes que no nos hemos traído la bolsa del carrito?

- ¿nos? querrás decir que no te has llevado…

- sí, bueno, no sé… la cuestión es que no tenemos pañal ni agua ni chupete

- ¿llevas la mochilita de Pocoyó como te dije?

- ¡sí, claro, por supuesto!

- sí, claro, por supuesto… cómo puedo ponerlo en duda; ahí tienes un pañal, agua y también galletas

- eeeeer, ¿y un chupete no hay? para la siesta, digo

- pues creo que no pero míralo a ver que yo desde aquí no puedo

- pues no, no hay. Bueno me tendrá que dejar mi hermana uno de la sobri

- es un chupete de una niña de ¡5 meses!

- sí, bueno, pero seguro que se apaña igual…

- grrrr  (Obviamente esa tarde la siesta fue una estafa)

paparracho: FALSO! No pude hacer el truco de que se durmiera nada más comer delante de todo el mundo, pero en cuanto nos pusimos en marcha, roque total. Hasta fuimos al Caixa Fórum y nos vimos dos (no una, no, dos) exposiciones!

Las confesiones de paparracho en su último post tampoco tienen desperdicio, pero no voy a seguir poniéndolo en evidencia en sus labores de padre de familia monoparental temporal porque sé que es tarea difícil y porque en realidad lo hace ¿muy bien? ;P… o por lo menos con mucho amor.

Y, a pesar, de que me lo he pasado pipa con mis compis de clase, sigo pensando que la vida de estudiante (+ mamá) NO mola. Y después viene la de conciliar… jajajjuajajijjajojojoajajja, hoy estoy pa’l festival del humor…

Mamá, ¡quiero ser artista!

A veces me doy miedo cuando analizo los avances del guaje en plan simio-evolutivo: “anda, mira cómo va entendiendo su papel en la comunidad y, oye, mira cómo empieza a utilizar herramientas* para conseguir sus objetivos (malvados, claro)”.

*Ejemplo del uso de herramientas: es capaz de acercar algunos de sus juguetes a los muebles del salón para subirse a ellos y tener a mano la tele de plasma, el dvd, la cadena… y así botonear todo lo que pueda y más. Vamos, todo lo que nos pone nerviosos como consumidores en este mundo capitalista.Y encima el juguete-herramienta-escalera siempre es de lo más estable: el tren parlanchín, el volante sonoro, el teléfono con ruedas… Vamos, todo lo que nos pone nerviosos como padres protectores en este mundo malo.

Reflexión 1: todos estos pensamientos del aprendizaje ¿vendrán por leer tanta National Geographic? ¿o simplemente es que de vez en cuando se me va la pinza? (o las dos cosas, que todo puede ser).

Reflexión 2: a este paso ya me imagino al guaje en el Retiro sobre 4 cilindros y manejando 3 diábolos mientras cuenta chistes con acento argentino, ¡todo a la vez! ¡Y a mí se me caerá la baba cual pantoja con paquirrín!

Bueno, un poco nerviosa sí me pondría. ¡Algunos malabares son arriesgados!

Chist! one moment! Una cosa es que yo tenga cierto espíritu perroflauta (limpia, eso sí) y otra es que babee ante las actuaciones funambulistas callejeras del guaje… hombre, por favor, ¡los abuelos me matan!

paparracho: es verdad que eres bastante limpia :) y con un estilo no demasiado perrofláutico, pero el espíritu… si de mayor se te hace okupa seguro que hasta vas allí a hacerles las trenzas a él y a sus comprometidos amigos.

Lo de “bastante limpia” y la sonrisita me mató…

Con lo pequeño que es, además de estos pinitos funambulistas tiene otros aspectos artísticos a explotar para ganarse la vida, a saber:

  • de faquir: desde tratar de masticar las piedrecitas del parque, a chupar la suela de los zapatos, hasta comer la tierra de las plantas
  • de hombre invisible (y silencioso): si está haciendo alguna maldad de las suyas tendrá esta condición en modo ON
  • de mayumaná: se rodea de todos los cubos donde guardo sus juguetes, más sus platos hondos y llanos, y, como baquetas, tenedores, colador, lápices, alguna vez lo ha intentado con cuchillos pero afortunadamente estuve más rápida que él…

No es el hombre invisible, pero sí un maestro del camuflaje. Casi tanto como el guaje...

Por último, he detectado que tiene otras dos “capacidades” que le valdrán en el futuro si con las anteriores no consigue pelas para vivir:

  • de ladrón: no hay seguro infantil que se le resista (de ahí el intento de baqueta-cuchillo), ni esquinera que no sea capaz de quitar, incluso con la mirada (“Este niño nos retira”)
  • de pobre de pedir: si ve a alguien por la calle, que, por supuesto, no conoce de nada, con una barra de pan o un bollo o similares allá que va él: “pah pah pah”, que parece que lo tengo con más hambre que Carpanta.
paparracho: Si fueras tú la que cocinase, igual sí que pasaba hambre el pobre… ¡menos mal que tiene a su papá!

Es indudable que tiene madera para el espectáculo (ya me estoy pantojizando, ¿veis?). A cualquier sitio donde vayamos que esté alguien actuando y tenga boquiabiertos a los niños, a él en lugar de estupefacción le vienen ganas de sumarse a la fiesta. Este fin de semana, sin ir más lejos, fuimos con los amigos desaforados a un concierto acústico para niños de Ally Kerr y The Starlets en Malasaña (geniales los conciertos que organiza Glück) y tras dos minutos de desorientación mientras aquello empezaba, el guaje se puso de pie, le quitó un juego de baquetas al batería y no las soltó hasta el final del concierto el jodío. El cantante ya lo presentaba como “nuestro batería” y el verdadero batería terminó poniéndolo en su regazo y tocando con él. ¡Genio y figura!

Así que estoy temiendo el momento de la frase: mamá, ¡quiero ser artista! Y le miraré pensando en el método Stanislavski… you talkin’ to me? Well, I’m the only one here. Who the fuck do you think you’re talking to?… Y de mis ojos saldrá una lagrimilla de orgullo… o de terror. Su evolución ¿irá por el lado del Retiro o por el lado del Actor’s Studio?

De la genética y otros demonios

Empezaré diciendo que el guaje a la madre que lo parió, que es la que suscribe, no se parece físicamente ni de casualidad ni de rebote ni de coña. Y al padre… hombre, por descarte, se podría decir que se parece más a él. Pero vamos, nada evidente.

paparracho: vamos, anda! el guaje es igual que yo!! Bueno, algunos dicen que igual que mi padre, pero si también decían que yo era igual que mi padre… ¿no era así lo del silogismo categórico?

En fin, por decirlo claramente, se parecen más estas dos criaturas que el guaje a cualquiera de nosotros.

La verdad es que empiezo a preguntarme con quién se habrá liado paparracho para que el guaje saliera con los ojos de color marrón oscuro: los dos los tenemos más bien claritos (paparracho verde-gris-raruno y mamanatas marrón-miel-da) y el pelo del guaje ha salido agraciado, vamos, de los despeinados, que ni liso ni rizado, una cosa así como si se acabara de levantar de la cama todo el rato. Y yo de pequeña tenía el pelo superliso y lacio y paparracho me consta que también e incluso más que yo. De hecho, fíjate si lo tendría lacio que él mismo con sus 8 añitos cuando iba a hacer la comunión le pidió a su madre que le cardase el pelo (no commments) para que no le quedara tan recto y tan sin gracia, y al final le quedó un look muy en plan Bertín Osborne, que yo creo que era lo que se llevaba en aquella época… en los adultos, no en niños de 8 años comunionistas… Sí, sí, mucha foto de christmas, que le hacía ilusión ponerla aquí, pero a que no hay huevos a poner la de la comunión?? (Me la estoy jugando mucho, me la estoy jugando y me da que esta noche duermo en el sofá…).

paparracho: perdona, no era un cardado… solo se trataba de darme un poco de volumen! En cualquier caso, soy un hombre valiente y recojo el guante:  prometo post comunional con testimonio gráfico incluido. Soy como McFly… a mí no me llama nadie gallina!

En otras cuestiones físicas, por ejemplo, jugando con la pelota, a pesar de sus casi 20 meses parece que tiene bastante estilo dándole con los pies. En este sentido, se parece a paparracho un huevo, quiero decir, como un huevo a una castaña. Se maneja mejor el guaje con esos casi 20 meses que el padre con sus treintaytantos. Hasta Darwin le manda mensajes a paparracho desde el más allá: cada vez que juega un partido de fútbol se lesiona… ¡deja de hacerlo!: selección natural.

paparracho: Ay, qué atrevida es la ignorancia… yo lo que tengo es un estilo poco ortodoxo pero eficaz. Digamos que soy como Julio Salinas, uno de los más grandes de los últimos 30 años (sé que me la juego con un comentario futbolero en una madresfera repleta de mujeres, pero nobleza obliga!)  :P

Es más, cada vez que hace el mínimo deporte y con “mínimo deporte” me refiero literalmente a echar una carrerita hasta la parada del autobús cuando ves que lo vas a perder, ¡¡siempre le pasa algo!! o le da un tirón o le cruje la rodilla o se hace un esguince. Vamos, que comparto mi vida con una de las chicas de oro. (Ya voy sacando mantas y sábanas para el sofá…).

Que no lo oculten más: ¡tienen que ser hermanos!

En el plano social sin duda se parece mucho más a paparracho. Por ahora es bastante abierto y sociable, tiene pinta de que le va a gustar la fiesta (dios nos ampare). A las educadoras de la escuela las tiene locas con esa cara que pone de soy un pillín pero te lanzo mi amplia sonrisota y te dejo K.O. En esto es el padre el que le gustaría parecerse al niño pero no… no le llega ni a la suela… y además, señor paparracho, perdone pero podría ser el abuelo de esas nenas… (y ojito con su respuesta que a este paso es usted el que se va al sofá).

paparracho: Y dale con eso. Cuidadín, que me acerco a la edad de ser un madurito interesante… es que no valoras lo que tienes!

En el plano psicológico podemos comentar que el guaje se parece a mí (coño, por fin en algo) en la mala hostia (hay que joderse pero es así). Yo por las buenas genial, y suelo tener paciencia, por lo menos bastante más que paparracho. Pero por las malas, de repente hay algo dentro de mí que hace clic y me sale la Mrs. Hyde que llevo dentro que solo falta que la cabeza me empiece a dar vueltas y me ponga a hablar al revés. Sí, reconozco que a veces me doy miedo a mí misma… puede tratarse de unos segundos, pero en ese microtiempo me salgo de mí hasta llegar a ponerme chula con un tío que me saca 2 cabezas, o con unos kaleborrokas en una sidería vasca… así soy yo! y así parece que se las gasta el guaje! Bueno, se le junta mi mala leche y la poca paciencia de paparracho: una pequeña bombita que explota a la mínima, y no me refiero a los gases… ejem ejem.

Lo cierto es que releyendo lo anterior parece que el guaje solo está cogiendo lo malo de cada uno; espero que a medida que va creciendo se le vaya pegando lo bueno… a ver si lo que pasa es que no tenemos bueno?? uff, tendremos que hacérnoslo mirar ya!! ¡Todo sea por un hijo!

Y menos mal que no tuve antojos durante el embarazo, que luego se ven cosas muy raras...

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